lunes, 24 de julio de 2017

7 días comiendo crudivegano - Mi experiencia

¡Hola a todos!

Como sabéis estuve haciendo el "Raw Vegan July", un reto de una semana comiendo crudo que lanzó la bellísima Luz de @gingeraw. ¡Llevaba mucho tiempo queriendo hacer un reto crudivegano! Hace dos años, recuerdo que 4 instagramers se lanzaron a hacerlo y me llamó mucho la atención cómo podía ser de creativa este tipo de cocina. Ahí empezó mi curiosidad por el "RAW". Empecé a investigar, y encontré perfiles que me motivaban un montón a la cocina cruda, pero no me acababa de enganchar.

No fue hasta que conocí el restaurante Petit Brot en Barcelona que la cocina raw me acabó de enamorar. Ya no estaba haciendo yo cositas en casa y probando, ahora ya había probado una cocina crudivegana profesional y había comprobado que era toda una delicatessen. 

Antes de empezar el reto estuve informándome bien sobre como llevar esta semana y así informaros por si os animabais a hacerlo. En un principio:

- No se podían comer alimentos de origen animal (of course), ni alimentos cocinados por encima de 42ºC.
- No están permitidas las harinas, los azúcares, el alcohol, los transgénicos ni cualquier alimento en el cual su proceso de elaboración genere calor y pueda condenar su valor.

¿Qué iba a conseguir? Desintoxicación, desinflamación, pérdida de retención de líquido, aumento de energía y mejor estado de ánimo.

Bueno, no esta mal, ¿no? Pues allá que me lancé a hacer el reto.

Preparación para el reto

Para mi fue muy importante ordenar la cocina. Alimentos crudos en primera fila y fuera de la vista todo lo que no se podía comer. Hice unas cuantas compras, empecé a activar semillas para tener los brotes durante la semana y cogí una libreta que consideré mi diario crudivegano y empecé a idear recetas.

Lunes, martes y miércoles

Lo llevé muy bien a nivel de alimentación, no me bloqueé a la hora de crear, pero el sueño se apoderó de mi. Tenía tantísimo sueño que no me dejaba funcionar bien... había dejado el café, las legumbres y los cereales (granos, pan, pasta que siempre los consumo integrales y tienen su función de aportar hidratos de carbono de liberación lenta). Lo notaba una barbaridad, era una sensación de cansancio muy alta, siempre bostezando y con los ojos llorosos... mucho mucho sueño. A nivel físico no sentí limitaciones, pero a nivel intelectual y de concentración, me veía más limitada que en condiciones normales.

Jueves hasta domingo

El miércoles por la noche me bajó la menstruación y pensé: ¿podría ser que se me juntara la bajada de energía propia de este proceso hormonal con el cambio de alimentación? Pues tuvo toda la pinta, porque el jueves me sentía mucho mejor y de ahí en adelante, añadiendo más fruta en las ingestas, lo llevé relativamente bien.

Durante todo el reto me di cuenta que,  el porcentaje de grasas que estaba ingeriendo era bastante alto porque en definitiva, la fruta que es la base de la cocina crudivegana no me atrae. Siempre me ha pasado, que la fruta para mi es como una barrera. Me gusta, me la como pero no es algo que me llame como para comer cantidades industriales. Y queridos amigos, mirad esta imagen:


¡Un 90% fruta!¡Lo estaba haciendo fatal! Porque la base de esta pirámide para mi no era la base. Por lo que voy observando en perfiles que llevan una alimentación cruda, comen fruta cada 2h aproximadamente, y... ¡buena cantidad! Dado que la fruta tiene un aporte de energía más rápido, ahí esta la explicación del elevado y frecuente consumo. Claro, yo estaba basando mi fuente energética en la grasas (aguacate, semillas y frutos secos), cuyo metabolismo es distinto y... por eso lo que me pasaba.

Por mucho que yo dijese que las cantidades que se tenían que ingerir debían ser más altas, yo era incapaz de comer tanto y me vi en la tesitura de no estar al 100%

Este reto para mi ha sido un apredizaje en muchos sentidos y he obtenido conclusiones muy chulas:

- ¡He aumentado mi ingesta de fruta! Al tener que "obligarme" a ingerir más fruta durante el reto, se ha quedado como costumbre y al menos, ahora en verano que hay tanta fruta bonita, en mis desayunos, almuerzos y meriendas tomo fruta.

- He dejado de lado el uso del café como estimulante. Durante el reto tampoco quise tomar estimulantes "mas saludables" porque prefería ver el efecto real de la dieta, pero encontré una alternativa: el chocolate crudo. Y... ¡oye! que tomarte un cachito es como hacerte un cortadito ^^

- He descubierto un estímulo creativo en la cocina crudivegana que me encanta. Es una cocina tan colorida y bonita, tan fácil y tan sabrosa que, a partir de ahora voy a incluir muchísimos más platos crudos en mi día a día.

- Me ha encantado probarme y autoconocerme en lo desconocido. Una semana de crudo era muy nuevo para mi y he visto que, ante el reto y el desconocimiento, se me despertaba ese instinto de "tirar p'alante" que siempre me ha caracterizado.

- He desarrollado mucho más respeto a los procesos de elaboración y cocción, y ahora miraré más el que sean menos agresivos para preservar mejor los nutrientes.

Fue un auténtico placer la compañía durante el reto de Sagri, Indiana, Luz, Emilio y Ximo, y de todos los que compartían sus fotos con el hashtag #rawveganjuly en Instagram. Nos apoyábamos, nos motivábamos, aprendíamos juntos... ¡una maravilla!

Conclusión final

Por lo que he podido experimentar, o sabes hacerlo muy muy bien y tienes claro como hacerlo, o es fácil que entres en déficit energético o bien distribuyas mal tus macros y no obtengas buenos resultados. 

Por tanto, definitivamente me considero amante incondicional de la cocina crudivegana (y la voy a incluir mucho más en mi día a día) pero soy incapaz de (o no me apetece, la verdad) llevar una dieta crudivegana a largo plazo. Adoro cocinar y ayer cuando me comí la legumbre cocida o ese arrocito integral, se me saltaban las lagrimas de placer ^^

¡Y esta es mi experiencia! Espero que el año que viene (o pronto) repitamos el reto y volver a compartir con todos vosotros. De momento, iré colgando las recetas de lo que hice en el apartado "RAW" de la web.

Con cariño,
Vero.











2 comentarios:

  1. Hola Vero,

    Bonita explicación jeje. Yo la verdad no soy vegana pero como 90% vegano. La verdad es que he notado cambio. Creo que no podría comer todo crudivegano la verdad, es que me gusta mucho la comida cocina jejeje, aunque sea verdura.

    Pero realmente me parece una manera de alimentarse genial y muy sana, hay personas que lo llevan perfectamente y me parece genial.

    Me ha gustado mucho tu post. Muchos besitos y me alegro de tenerte de nuevo por aquí.

    Muaks.

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    1. Hola guapa! síii, ya he vuelto. Aunque ahora tengo el ordenador roto y hasta que no entre uno nuevo en casa, lo de subir post será un poco inestable. A mi el reto crudivegano me encantó, pero a los 3 dias de terminarlo entre en cetosis. La cetosis es bastante acidificante y no me gustó nada. Pero claro, es que yo lo hice muy mal, no respeté la pirámide y la fruta para mi era el pico en lugar de la base. Adoro la cocina cruda, pero al menos yo, no voy a poder seguir un estilo de vida crudivegano por mi limitación con la fruta.

      En tu caso, si comes tan poquita carne, pronto harás el cambio. Estoy segura! Así que ánimo! porque es una vida maravillosa, respetuosa y llena de amor en tus platos. Mil besos!

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