lunes, 14 de agosto de 2017

RAW CARROT PLEASURE - Paté crudivegano de zanahoria

¡Hola a todos!

Se me ha roto el ordenador y me ha sido imposible postear hasta ahora... ¡qué fatal! Mi maravilloso portátil de 16 años ha decidido volar alto, y es que, desde que estoy inmersa en el minimalismo, hasta que realmente no me haga falta algo, no lo voy a comprar. Así que me viene un buen gasto este mes... ¡ay madre!

Bueno, a lo que vengo es a enseñarte una receta maravillosa, creada por una servidora y sus momentos de inspiración matutinos ¡adoro las mañanas para cocinar! ¡y que poquitas tengo!. Es un "paté" crudivegano de zanahoria. A-do-ro la zanahoria en todas sus formas y colores, además de deliciosa y estar repletita de betacarotenos y vitaminas, nos aporta fibra y azúcares saludables. Es importante que con las zanahorias demos el cambio a ecológico, ya que junto con las patatas, son las que más tóxicos retienen en la pieza. Además, el hecho de no cocer la zanahoria en esta elaboración, nos asegura mantener todas sus propiedades estables y van directitas a nuestro organismo ^^

Este paté lo puedes usar para untar tostadas, con crudités o para hacer rellenos en tus elaboraciones crudivegas: raviolis, lasañas, canelones... ¡está espectacular! y combina muy bien con todo.



Os enseño la receta:

Ingredientes
Tapa para dos


2 zanahorias bio
3 ch de semillas de calabaza
1 ch bien colmada de levadura nutricional (puedes usar la de cerveza si quieres)
1 chta de ajo en polvo
1/2 chta de romero
1/4 chta de curry
Pimienta negra molida al gusto
Sal marina integral sin refinar al gusto

ch= cuchara sopera
chta= cuchara de postre


Elaboración

- Activar (dejar en remojo con agua fría) las semillas de calabaza al menos 4 horas.
- Pelar y rallar la zanahoria con rallador de agujero fino.
- Añadir todos los ingredientes en un bol, y con una batidora de brazo, triturar hasta consistencia homogénea.

Yo no tengo robot de cocina, ni miniprimer con accesorios molones, ni mucho menos la termomix. No se si en alguna ocasión me compraría algo de eso, porque en realidad me encanta transmitiros que con medios mínimos se pueden hacer muchas cosas ^^

¿Qué? ¿Os animáis a hacerlo? Ojalá que sí, porque está suuuuper rico. Yo anoche lo cené con unas rodajas de pepino y es que no podía parar jajjaja

¡Feliz lunes a todos! Muchas gracias por vuestro tiempo.

Con cariño,
V.

lunes, 24 de julio de 2017

7 días comiendo crudivegano - Mi experiencia

¡Hola a todos!

Como sabéis estuve haciendo el "Raw Vegan July", un reto de una semana comiendo crudo que lanzó la bellísima Luz de @gingeraw. ¡Llevaba mucho tiempo queriendo hacer un reto crudivegano! Hace dos años, recuerdo que 4 instagramers se lanzaron a hacerlo y me llamó mucho la atención cómo podía ser de creativa este tipo de cocina. Ahí empezó mi curiosidad por el "RAW". Empecé a investigar, y encontré perfiles que me motivaban un montón a la cocina cruda, pero no me acababa de enganchar.

No fue hasta que conocí el restaurante Petit Brot en Barcelona que la cocina raw me acabó de enamorar. Ya no estaba haciendo yo cositas en casa y probando, ahora ya había probado una cocina crudivegana profesional y había comprobado que era toda una delicatessen. 

Antes de empezar el reto estuve informándome bien sobre como llevar esta semana y así informaros por si os animabais a hacerlo. En un principio:

- No se podían comer alimentos de origen animal (of course), ni alimentos cocinados por encima de 42ºC.
- No están permitidas las harinas, los azúcares, el alcohol, los transgénicos ni cualquier alimento en el cual su proceso de elaboración genere calor y pueda condenar su valor.

¿Qué iba a conseguir? Desintoxicación, desinflamación, pérdida de retención de líquido, aumento de energía y mejor estado de ánimo.

Bueno, no esta mal, ¿no? Pues allá que me lancé a hacer el reto.

Preparación para el reto

Para mi fue muy importante ordenar la cocina. Alimentos crudos en primera fila y fuera de la vista todo lo que no se podía comer. Hice unas cuantas compras, empecé a activar semillas para tener los brotes durante la semana y cogí una libreta que consideré mi diario crudivegano y empecé a idear recetas.

Lunes, martes y miércoles

Lo llevé muy bien a nivel de alimentación, no me bloqueé a la hora de crear, pero el sueño se apoderó de mi. Tenía tantísimo sueño que no me dejaba funcionar bien... había dejado el café, las legumbres y los cereales (granos, pan, pasta que siempre los consumo integrales y tienen su función de aportar hidratos de carbono de liberación lenta). Lo notaba una barbaridad, era una sensación de cansancio muy alta, siempre bostezando y con los ojos llorosos... mucho mucho sueño. A nivel físico no sentí limitaciones, pero a nivel intelectual y de concentración, me veía más limitada que en condiciones normales.

Jueves hasta domingo

El miércoles por la noche me bajó la menstruación y pensé: ¿podría ser que se me juntara la bajada de energía propia de este proceso hormonal con el cambio de alimentación? Pues tuvo toda la pinta, porque el jueves me sentía mucho mejor y de ahí en adelante, añadiendo más fruta en las ingestas, lo llevé relativamente bien.

Durante todo el reto me di cuenta que,  el porcentaje de grasas que estaba ingeriendo era bastante alto porque en definitiva, la fruta que es la base de la cocina crudivegana no me atrae. Siempre me ha pasado, que la fruta para mi es como una barrera. Me gusta, me la como pero no es algo que me llame como para comer cantidades industriales. Y queridos amigos, mirad esta imagen:


¡Un 90% fruta!¡Lo estaba haciendo fatal! Porque la base de esta pirámide para mi no era la base. Por lo que voy observando en perfiles que llevan una alimentación cruda, comen fruta cada 2h aproximadamente, y... ¡buena cantidad! Dado que la fruta tiene un aporte de energía más rápido, ahí esta la explicación del elevado y frecuente consumo. Claro, yo estaba basando mi fuente energética en la grasas (aguacate, semillas y frutos secos), cuyo metabolismo es distinto y... por eso lo que me pasaba.

Por mucho que yo dijese que las cantidades que se tenían que ingerir debían ser más altas, yo era incapaz de comer tanto y me vi en la tesitura de no estar al 100%

Este reto para mi ha sido un apredizaje en muchos sentidos y he obtenido conclusiones muy chulas:

- ¡He aumentado mi ingesta de fruta! Al tener que "obligarme" a ingerir más fruta durante el reto, se ha quedado como costumbre y al menos, ahora en verano que hay tanta fruta bonita, en mis desayunos, almuerzos y meriendas tomo fruta.

- He dejado de lado el uso del café como estimulante. Durante el reto tampoco quise tomar estimulantes "mas saludables" porque prefería ver el efecto real de la dieta, pero encontré una alternativa: el chocolate crudo. Y... ¡oye! que tomarte un cachito es como hacerte un cortadito ^^

- He descubierto un estímulo creativo en la cocina crudivegana que me encanta. Es una cocina tan colorida y bonita, tan fácil y tan sabrosa que, a partir de ahora voy a incluir muchísimos más platos crudos en mi día a día.

- Me ha encantado probarme y autoconocerme en lo desconocido. Una semana de crudo era muy nuevo para mi y he visto que, ante el reto y el desconocimiento, se me despertaba ese instinto de "tirar p'alante" que siempre me ha caracterizado.

- He desarrollado mucho más respeto a los procesos de elaboración y cocción, y ahora miraré más el que sean menos agresivos para preservar mejor los nutrientes.

Fue un auténtico placer la compañía durante el reto de Sagri, Indiana, Luz, Emilio y Ximo, y de todos los que compartían sus fotos con el hashtag #rawveganjuly en Instagram. Nos apoyábamos, nos motivábamos, aprendíamos juntos... ¡una maravilla!

Conclusión final

Por lo que he podido experimentar, o sabes hacerlo muy muy bien y tienes claro como hacerlo, o es fácil que entres en déficit energético o bien distribuyas mal tus macros y no obtengas buenos resultados. 

Por tanto, definitivamente me considero amante incondicional de la cocina crudivegana (y la voy a incluir mucho más en mi día a día) pero soy incapaz de (o no me apetece, la verdad) llevar una dieta crudivegana a largo plazo. Adoro cocinar y ayer cuando me comí la legumbre cocida o ese arrocito integral, se me saltaban las lagrimas de placer ^^

¡Y esta es mi experiencia! Espero que el año que viene (o pronto) repitamos el reto y volver a compartir con todos vosotros. De momento, iré colgando las recetas de lo que hice en el apartado "RAW" de la web.

Con cariño,
Vero.











martes, 18 de julio de 2017

Raw Pad Thai

¡Hola a todos!

Hoy vengo a dejaros aquí en el blog la receta que más éxito tuvo en el Reto Crudivegano #rawveganjuly.

El Pad Thai es uno de mis platos favoritos. Lo ha sido desde siempre, cuando era omnívora, ahora que soy vegana y en este reto, que saqué su versión crudivegana, se ha convertido en un #must en mi cocina.

Al no utilizar pasta se convierte en un plato muy ligero en comparación al tradicional y es perfecto para la cena... ¡¡¡cenar Pad Thai!!! ¿que puede haber más guay y molón que eso? No vale decir pizza, ¿vale? jejejeje



Bien. ¿Qué necesitaremos? O bien compras los espaguetis de calabacín en el supermercado (que te sale carísimo, y no están recién cortados), o te compras un pelador dentado para sacar tiras finas o directamente un espiralizador. Yo me compré el de la tienda "Casa", me costó 20€ y estoy super contenta.

  

¿Vamos con la receta?

Ingredientes para 1 persona

1/2 calabacín grande o un calabacín pequeño
1/2 aguacate
1/2 zanahoria
1/4 pimiento rojo, naranja o amarillo
1/4 cebolla morada
4 o 5 tomates cherry
1 puñadito de anacardos o cacahuetes crudos
1 lima (1/2 para decorar y el resto para la salsa)
Germinados (elige los que quieras: soja, fenogreco, alfalfa, brócoli...)
1 chta de crema de cacahuete crudo
1/2 chta de jengibre fresco rallado
1 chorrito de salsa tamari 
1 chorrito de agua
Sésamo negro para decorar

Elaboración

- Primero que nada, lavaremos y secaremos todas las verduras.
- Espiralizamos o rallamos el calabacín y lo ponemos en un plato hondo.
- Cortamos a trozos largos el pimiento y lo distribuimos por el plato.
- Con la zanahoria podemos cortarla a trocitos, a bastoncitos, espiralizarla, o rallarla (como queráis.
- Partimos los tomates cherry y los distribuimos.
- Cortamos la cebolla morada a juliana y lo mismo. Y así gual con los anacardos y los brotes.
- Para hacer la salsa: añadirmos en un vaso, la crema de cacahuete, el tamari, la media lima exprimida, el agua y el jengibre. Removemos bien y la salsa debe quedar más espesa que líquida y de gusto salado, porque así cuando se mezcle con el dulzor del plato quedará equilibrado.
- Servimos la salsa en un recipiente pequeño a parte, cortamos lima y espolvoreamos sésamo negro para decorar y  ya tenemos el pad thai.

¿A quién no le apetece? Yo desde que lo probé... ¡me lo haría todos los días!

Es súuuper sabroso, saciante, sin gluten y realmente llenito de nutrientes, vitaminas y minerales ¡es perfecto! y ahora que con este calor no apetece caliente, ¿a que esta receta es perfecta?

Como es un plato realmente ligero (aunque lleve cacahuete y anacardo), yo lo acompañé en su día con unos chips de kale (que os los podéis hacer en casa sin horno) o con unos crakers y queso crudivegano.



Espero que os haya gustado la receta y que la pongáis en práctica. Si lo hacéis, no dudéis en etiquetarme en las redes sociales ¡me encantará ver vuestros platos!

Muchas gracias por vuestra lectura.
Con cariño,
Vero.










sábado, 15 de julio de 2017

Chips de Kale - Deshidratados al sol

¡Hola a todos!

Llevo desde el lunes haciendo el reto #rawveganjuly de comer solo comida cruda durante 7 días. Era un reto que tenía muchas ganas de hacer desde hace un par de años que lo hicieron un par de instagramers y en cuanto Luz de @gingeraw propuso lanzar el suyo no dudé en apuntarme y formar parte activa.

Uno de mis snacks crudiveganos favoritos son los chips de kale. Normalmente los compro en supermercados ecológicos, donde la bolsita ronda unos 3 o 4 euros. Son mega caros y claro, yo comería chips de kale caaaaaada día y no puede ser.




Desde hace años que me llevo planteando deshidratar al sol en mi balcón, porque la torrera que cae toooodo el día es para aprovecharla, pero no ha sido hasta ahora que me he lanzado a probar con la maravillosa sorpresa de que sí, puedo deshidratar en el balcón y además más rápido de lo que yo pensaba.

¿Qué necesito? Una bandeja de horno y papel vegetal.
¿Qué puedo deshidratar? Yo supongo que todo, y tardará más o menos en función de la cantidad de agua que tenga, el corte, la altura a la que estés (yo estoy en un séptimo y calienta que no veas)

Para hacer los chips de kale necesitas:

Ingredientes

1 bolsa de kale cortado o hojas de kale (la cantidad que tu quieras)

Aceite de oliva de priera prensión en frío 
1 puñado de anacardos crudos
Agua de mar
Especias para darle buen rollo: yo usé ajo en polvo y wasabi en polvo.

Elaboración 

- Lavar las hojas de kale y secarlas con papel de cocina. Cortarlas en trozos que no sean muy pequeños. Si viene en bolsa ya cortado y lavado no es nevesario hacer nada.
- En un bol, añadir el kale, rociar con un poco de aceite de oliva y con las manos como si estuvieramos amasando pan, untaremos todas las hojas.
- En una trituradora o batidora de vaso, añadir los anacardos y agua de mar hasta más de la mitad de su volumen. Batir y hasta crear una salsa de textura como una natilla.
- Vertemos la salsa de anacardo en el bol, el ajo molido y el wasabi que queramos y removemos bien hasta que esté todo bien pringado.
- Poner el contenido del bol lo más extendido posible en la bandeja de horno sobre el papel vegetal y ponerlo al sol.




Cada casa será distinta. En mi caso lo he puesto a las 10 y a las 15h ya tenia los chips de kale geniales para comer. Si los hubiera dejado un poco más incluso habrían estado mejores, pero... ¡no me podía aguantar! El resultado han sido unos chips súper sabrosos y crujientes.






Así que lo único que os puedo decir es que probéis. Un sábado o un domingo que paséis la mañana en casa sería ideal para ir vigilando.

Espero que os haya servido y que si lo hacéis me etiquetéis en vuestras fotos de las redes sociales ya así las veo.

¡Feliz finde a todos!
Vero. 






viernes, 7 de julio de 2017

¡He vuelto! - Reflexiones del parón

¡Hola a todos!

Cuanto tiempo, ¿verdad? Sí, mucho tiempo sin escribir, mucho tiempo de reflexión y por fin siento que he enfocado bien y vuelvo por estos lares a seguir en contacto con vosotros y dejar constancia de todo lo que quiero transmitiros con el objetivo de hacer este mundo un poquito mejor.

Hace dos años estuve inmersa en una vorágine que me arrastraba y que sentía que me tenía que desvincular. Instagram es una aplicación muy potente que antes (ahora con el algoritmo, considero que instagram ha perdido mucho) te daba una visibilidad muy alta. Como sabéis, llevo años llevando una alimentación vegana y me puse a difundir esta forma de alimentarse a diestro y siniestro con recetas, talleres, colaboraciones en canales de televisión online, escribir para diferentes portales y revistas, charlas colaborativas... No paraba, me llegaban ofertas de empresas importantes, pero sentía que estaba formando parte de un teatro.

¿Por qué lo llamo teatro? Porque yo no me sentía en sintonía con solo difundir alimentación vegana sin aportar más valores añadidos, no estaba de acuerdo con estar creando una necesidad o un "esto es lo mejor" sin aportar nada más ni estar formada en nutrición. Me desvinculé de todo lo que se estaba creando. A mi alrededor solo veía (y veo) ego, intereses, seguidores, colaboraciones no acordes con los valores, favores que haces y no te dan ni las gracias, recetas copiadas sin mencionar la fuente (¡¡¡que poco respeto por el trabajo ajeno!!!) y al final pensé... Salte de aquí. Esto no va contigo. Para y reflexiona.

Me desvinculé de mucha gente que no iba conmigo, paré los talleres, las charlas, hasta incluso han habido momentos de mucho parón en las redes sociales donde yo estaba en mi casa, analizando cual era mi camino real y como quería enfocar a partir de ahora toda mi trayectoria.

En ese tiempo aproveché para estudiar el "Máster de Nutrición Vegetariana y Deportiva" del Instituto de Ciencias de la Nutrición y de la Salud en Barcelona para afianzar todos los conocimientos que ya tenia por los millones de horas que he estado leyendo de nutrición y alimentación saludable. Empecé a tener mucho más respeto por la nutrición y sobre todo por lo que se difunde en las redes sociales. Actualmente, hay muchos perfiles que hablan de alimentación y no tienen ni idea de nutrición, se lanzan ideas falsas, erróneas, simplemente por no conocer o no saber, y toda la gente que sigue a estos perfiles va perdidísima. ¡No sabéis la de chaladuras que me llegan día a día!... Una cosa son las recetas y otra cosa es hablar de nutrición. Yo esto lo respeto mucho y considero que hay que tener estudios.

También durante este tiempo empecé a estudiar budismo en el "Centro Budista Triratna" de Valencia, y me hizo conectar aun más si cabe con el objetivo. Gracias a la meditación y a los estudios budistas en este centro, me di cuenta que mi camino estaba incompleto, que no solo tenía que difundir alimentación, porque el veganismo va muchísimo más allá.

Me hice voluntaria de la Asociación Protectora "Karma Felino" y no dudé en empezar a difundir empatía y respeto animal en tono positivo. Sé que me queda mucho camino que recorrer, pero no podía seguir sin hacer acciones solidarias porque va todo de la mano.

Además también he empezado a conectar muchísimo sobre el sentido real que tiene el ecologismo y lo ligado que va al veganismo. No solo no comer animales, no usar pieles o sedas, y no querer productos testados en animales, es veganismo. Veganismo es también cuidar de nuestro medio ambiente, es respetar la naturaleza y es por nuestra parte, reciclar, reducir plásticos, usar transporte público... Entendéis, ¿verdad?

Entonces por fin, cuando conecté Veganismo con Solidaridad y Ecología, vi la clave. Ahora ya me sentía en sintonía con lo que quería hacer, con eso que tenía dentro de mi y que no asomaba a la superficie por todos los convencimientos, costumbres y demás historias que no me dejaban ver con claridad.

             


Y este ha sido mi camino. El camino de una mujer joven que se está autoconociendo y evolucionando y que me encanta compartirlo con vosotros para que, si os sirve al menos solo un post, yo ya soy extremadamente feliz.

Así que comienza una nueva era. Embellecethe ya no es solo "vegan gourmet", es un todo actualmente necesario para que la sociedad cambie y nuestro mundo mejore. ¡Toma ya! ^^

Por tanto, ¿que contenido encontraremos a partir de ahora? Encontraremos:

- Recetas de cocina vegana y crudivegana, siempre con ese plus desde el punto de vista nutricional.
- Artículos sobre estilo de vida: restaurantes, tiendas con valores acordes, rutinas de belleza natural, deporte y prácticas saludables como yoga, meditación...
- Empatía animal y solidaridad.
- Ecologismo, reciclaje, sostenibilidad...
- Reflexiones, autoconocimiento...

¡Tengo mucha ilusión! Espero que os unáis a esta evolución o al menos me acompañéis. Para mí, que después de todo sigáis ahí, me dice mucho de toda la gente que pertenece a Embellecethe. Gente preciosa con ganas de aprender, compartir y disfrutar de la vida. 

¡Muchas gracias!

Vero