lunes, 31 de marzo de 2014

DIETA ALCALINA

Nunca me han gustado las dietas. Para mi hacer dieta con la motivación de perder peso nunca ha sido santo de mi devoción... siempre he preferido hacer más cantidad de deporte que hacer dieta. Y os preguntaréis... ¿y el título de este post? Pues sí. Hice la Dieta Alcalina y con una motivación muy distinta a la pérdida de peso.

Os pongo en situación. Desde 2012 llevo sufriendo dolor crónico en la columna vertebral y después de infinidad de pruebas, analíticas, resonancias, TACs y tomar medicación a go-gó sin más resultado que estar hiperdrogada, estaba condenada (según los médicos) a infiltrarme periódicamente en la columna por epidural para que el dolor continuado no sobrecontracturara la musculatura. La cuestión es que, aunque no podía ya con mi vida, me negué a tomar más medicamentos (anti-inflamatorios, analgésicos, opiáceos y relajantes musculares) y obviamente me negué a infiltrarme periódicamente.

Antes de tomar la decisión pasé por dos epidurales, pero después de la segunda infiltración en la columna y sentir que volvía el dolor otra vez e iba en aumento, agotada física y psicológicamente, decidí acudir a un osteópata que tenía muy buenas referencias. Cuando le conté todo el proceso médico al que estuve sometida y vió las resosnancias y RX, lo primero que me dijo antes de empezar fue: "déjate los lácteos" y acto seguido, al verme receptiva al cambio de alimentación me dijo "y también vas a hacer la Dieta Alcalina durante 15 días".

Sinceramente, ¡no había oído hablar nunca de ella! Probablemente porque no es una dieta cuya finalidad sea perder peso, sino que es una dieta que tiene finalidad anti-inflamatoria. Hay muy poca información al respecto y bastante dualidad y confusión con el tipo de alimentos que hay que ingerir, así que con este post os voy a contar mi experiencia personal con ella, que ha sido... ¡muy buena!

Bien. Y os preguntaréis: 

¿Qué tiene que ver la alcalinidad en todo esto?
Parece ser, según me comentó mi osteópata, que un cuerpo con un medio intersticial con pH alcalino (superior a 7) tiene menos capacidad de inflamarse y en definitiva de enfermar.

¿En qué consiste la dieta alcalina?
Consiste en que el mayor porcentaje de alimentos que se ingieran, provoquen al procesarse en tu organismo un pH alcalino. No tiene nada que ver que un alimento sea en sí mismo ácido o alcalino, ya que hay alimentos muy ácidos (como por ejemplo el limón) que al procesarse en nuestro cuerpo son alcalinizantes. 

Os dejo aquí la tabla que me sirvió a mi de guía:




Estaréis alucinando al ver los alimentos, ¿verdad?. Sí, es una dieta vegana y con restricciones. Durante 15 días se debe llevar una dieta lo más alcalina posible, intentando que el 100% de los alimentos ingeridos sean alcalinizantes. Posteriormente a esta dieta, lo ideal sería llevar un control de 80% alcalino - 20% ácido.

Mi punto de partida era:

- No poder dormir más de 3h seguidas sin despertarme por el dolor.
- Estar prácticamente todo el día a rastras, con muy poca energía y con mucha sensación de cansancio.
- Dolor intenso durante todo el día  y crisis puntuales de dolor muy alto que me dejaban aplacada.
- Estado de ánimo bajo.

¿Como la hice?

Para ayudar a conseguir la alcalosis en esos 15 días, por recomendación de mi osteópata, me compré un complemento alcalinizante en la farmacia llamado "Basentabs". En el paquete vienen las pastillas alcalinizantes y unas tiras medidoras de pH por orina.

Tomé el pH de mi orina antes antes de empezar la dieta, y todos los días durante los 15 que dura, en la 2ª o 3ª micción del día. 

Comí solo alimentos alcalinizantes o neutros, sin importar la cantidad en cada comida hasta quedarme saciada. Después de cada comida, tomaba un comprimido de Basentabs.

Durante los 15 días tomaba nota de mis sensaciones, pH, peso y bioimpedancias para controlar bien cuales eran los efectos.

Mi experiencia:

- Primera toma de pH en orina: pH=5.2 ¡ácido!.

- Los tres primeros días fueron HO-RRI-BLES. Hambre voraz, dolor de cabeza, energía cero... la verdad es que se hicieron muy duros. Es un proceso normal ya que esta dieta es baja en azúcares y le estamos provocando a nuestro cuerpo un cambio en la glucemia alto. Además, experimenté una depuración global y pérdida de 2 kg de peso. La bioimpedancia indicaba que la pérdida era de agua, por lo que estaba perdiendo retención de líquidos.

- A partir del 4 día empecé a sentirme mejor, a notarme más energética, como que me iba adaptando. El pH empezó a ser alcalino, pH=7.4.

- El 5º día para mi fue la revelación: dormí del tirón. Para mi fue sentir esa sensación que todo el mundo comenta de los domingos de cama hasta las doce del medio día. Por fín sentí que había descansado. A partir de este día la motivación de estar comiendo de esta forma fue brutal: si se conseguía esto, para mi ya valía la pena.

- Desde el 6º día hasta el 15º seguí durmiendo del tirón, descansando súper bien, el dolor de mi columna vertebral disminuyó (según mi percepción) alrededor de un 30% y tenía muchísima energía. Podía levantarme, desayunar, hacerme la mochila e irme a nadar sin que me pesara cada pierna 100 kg y me durmiera por los rincones.

Terminé la dieta con un total de 3kg menos y en las semanas siguientes a la dieta recuperé uno, por lo que perdí un total de 2kg de líquidos.

Conseguí la alcalosis en orina ph=8 y la mantuve hasta el día 15. La sensación de ligereza y energía era absoluta.

El análisis de las bioimpedancias diarias (medición de peso total, músculo, grasa, agua y hueso) me dio la conclusión de que es una dieta que, por mucho que es muy restrictiva, me mantuvo el porcentaje de músculo intacto, variando el líquido y un -2% el porcentaje de grasa. Así que, en mi caso, os puedo asegurar que no tuvo ningún efecto nocivo.

Esta dieta según he podido leer, está indicada a personas con dolor por inflamación, hernias discales y fibromialgia. Mi experiencia ha sido tan buena y estoy tan contenta, ¡¡que la recomendaría a todo el mundo!!. 15 días no cuestan nada y el cambio vale la pena.

Hasta aquí este post. Ojalá pueda servir de ayuda a todas estas personas que sufren dolores crónicos y ojalá después de leer mi experiencia te animes a hacerla. 15 días no son nada y el cambio vale la pena.

¡Os mando un abrazo virtual enorme y mucho ánimo!

ACTUALIZACIÓN

Después de hacer esta dieta, volví a comer como de costumbre (en esa época aún era omnivora) y noté que el dolor que había conseguido eliminar, volvía. Así que, al mes, volví a hacer otros 15 días de dieta alcalina consiguiendo la alcalosis más rápidamente y bajando un poco más el dolor que tenía.

Me di cuenta que para mi salud y los dolores que sufría, este tipo de alimentación era el que me iba bien, por lo que decidí llevar el control 80% alcalino - 20% ácido eliminando los alimentos de origen animal de mi dieta.

Actualmente, un año y pico después NO TENGO DOLOR. Absolutamente nada de dolor, a no ser que cambie el tiempo que lo señalo en la columna vertebral justo donde me pusieron las epidurales ¿qué curioso, no?

Mi valoración actual es que, tomar alimentos alcalinos como la base de la alimentación es una apuesta segura de salud. Obviamente, acompañado todo de un estilo de vida saludable, sin alcohol, tabaco, sin excesivo café y teniendo actividad física diariamente.

Os quiero dejar también, aprovechando este post, un vídeo que recomiendo ver a todo el mundo. Es de un Congreso de Oncología donde uno de los mejores oncólogos españoles, el Dr. Martí Bosch, explica la importancia de la alcalinidad del medio intersticial para no favorecer el desarrollo de las células tumorales y la necesidad de adoptar un estilo de vida saludable. Es un video que dura una hora, pero recomiendo verlo y prestar atención, no os preocupéis que no usa nomenclatura médica, lo explica de forma que todo el mundo lo puede entender.


Espero de veras que toda esta información os sea de ayuda y que la compartáis con quien consideréis que pueda serle de ayuda.

Un abrazo enorme a todos los lectores y mucho ánimo a los que estéis pasando por una etapa dura a nivel de salud.

Vero.
@embellecethe.