miércoles, 14 de noviembre de 2012

Rollito de Primavera ~ versión light

Hace más de un mes que hice una Sushi Party en mi casa. Para ello, aparte de ofrecer a mis comensales una buena bandeja de sushi variado, quise documentarme para deleitarles con otras recetas de la cocina asiática.

Siendo sincera... ¡¡jamás me ha gustado el rollito de primavera!! pero... ¡¡jamas de los jamases!! En todos los restaurantes que lo he probado, sabe casi completamente a col, está extremadamente aceitoso (algunos hasta saben rancio) y los trozos de carne que llevan o, están muy picados y no dan sabor, o son algo "sospechosos".

Pues bien, visitando Youtube, y de video en video, encontré a un cocinero nipón con un acento argentino (jajaja, te meas de la risa) que hacía los rollitos de primavera. Inspirada en esa receta, hice los que os presento ahora mismo (dejaré el video al final de la entrada).


En la receta original utilizan magro de cerdo como carne y yo he preferido usar pavo por su bajo contenido en grasa. A parte, para reducir aún más sus calorías, probé hacerlos  a la plancha con un par de gotitas de aceite de sésamo, y he de decir que.... ¡¡¡están de la muerte!!!.

¿Os apetece saber como los hice?

Ingredientes:

1 paquete de masa fina de rollito (necesitaremos solo 10 hojas)
250 gr de col 
130 gr de cebolla o cebolleta
140 gr de setas variadas (la receta original es solo con shitake, si la podéis conseguir, genial)
180 gr de pechuga de pavo en tiritas
2 cucharaditas de jengibre fresco rallado
Salsa de soja
Aceite de sésamo



Preparación:

Preparamos los ingredientes, cortando en juliana finita tanto la col como la cebolla y picando en una batidora las setas. Estas setas que yo utilicé son del paquete de setas variadas que venden en la sección de congelados de Mercadona. En ese paquete hay seta shitake, pero viene muy poca cantidad, así que yo decidí hacerlos con setas variadas.

Ahora ya, ¡vamos al lio!: ponemos una sartén bastente grande y antiadherente al fuego con unas gotitas de aceite y un poco de sal. Cuando esté caliente, echamos las setas picadas para empezar a cocinarlas. Ojo! soltarán mucha agua, pero no te preocupes, con un toque fuerte de fuego se evaporará enseguida.


Cuando ya estén en su punto (hayan soltado bastante agua y las veais cocidas), se añade la col, removemos y tapamos para rehogar. Iremos removiendo y tapando hasta que veamos que empieza a cocerse la col.


Cuando esté la col algo cocidita, pero vamos, poquito-poquito, añadiremos la cebolla y seguiremos el mismo sistema: remover - tapar - ver cocción.


Una vez tengamos la col y la cebolla al dente, más tirando a cruda que a cocida, echaremos el pavo a tiritas y las dos cucharadas de jengibre rallado fresco.


Removemos bien para que se repartan los ingredientes y el pavo empiece a cocerse. Cuando veamos que empieza el pavo a hacerse blanquito, le echaremos un buen chorrete de aceite de sésamo, removeremos bien (en este momento os recomiendo que os acerquéis a oler... ¡¡mmmmm!! es delicioso el aroma que desprende) y añadiremos la salsa de soja (aproximadamente como un vaso de chupito).


Removemos bien a fuego fuertecito, y cuando adquiera la presencia que os enseño en la siguiente foto es que ya está listo. Apagaremos el fuego y dejaremos enfriar.


¡Ahora viene lo más diver! 

Una vez la mezcla esté completamente fría (no vale templada, por que la masa que usamos es muy finita y porosa, y el calor la deshace sompletamente), comenzaremos a elaborar los rollitos.

Antes de ponernos manos a la obra, haremos una mezcla fluida de harina y agua, a ojo, que quede de textura de masa de crepe, algo liquidilla: nos servirá de "pegamento" para la elaboración de rollitos.


Seguidamente, en una tabla dispondremos la masa de rollito con una punta hacia arriba, en plan rombo, y pondremos unas dos cucharadas de mezcla en la parte superior y pintaremos los bordes de la masa y algunas pinceladas en la parte central, con el "pegamento":


Para hacer el rollito, cogeremos primero la punta que queda en la parte superior y la pasaremos sobre la mezcla, tapándola y apretando con los dedos para que quede forma cilíndrica de rollito. Después, con una mano sostenemos la masa y con la otra cogemos una de las puntas laterales y la doblamos encima de la masa, formando una perpendicular al rollito. Seguidamente, haremos lo mismo con la punta restante, y deslizaremos el rollito sobre la masa que ha quedado para terminar de enrollarlo.


¡Et voilá! y así, hasta 10 rollitos que salen con estas cantidades.



Como ya os he comentado al principio de la entrada, preferí probar hacerlos a la plancha en lugar de fritos. Sinceramente, pensaba que iba a quedar sosos, pero... ese toque tostadito de la masa les da un sabor increíble.


Os dejo el corte:



¿Qué os parece? ¿Apetitoso, no? :-D

A mi me gusta acompañarlos con salsa de chili dulce, también comprada en tiendas especializadas, aunque comiéndolo solo, sin ninguna salsa, está delicioso.



¿Os animáis a hacerlo? ¡¡Espero que sí!!

Y como lo prometido es deuda, os dejo el video del japo-molón, para que veais la receta en la que me inspiré y flipéis un poco con el contraste de su acento! ;-)

Un abrazo a todos los lectores, gracias por vuestro tiempo.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Punto de partida, ¿empezamos?

¿Qué es lo que te transmite esta foto cuando la ves? Piénsalo unos segundos antes de seguir leyendo, mírala, observa...

Yo cuando la miro veo: salud, control, agilidad, ligereza, libertad, felicidad.

Siempre me ha gustado el deporte, desde pequeña lo he practicado en muy pequeñas dosis ya que mi madre no me lo podía pagar como extra-escolar y me centraba en el equipo de basket del cole que era gratis. Yo era pivot (por ser de las más altas de la clase) y me encantaba. Más adelante, en el instituto, me metí en un equipo de hockey amateur, entrenábamos un par de veces por semana y los sábados/domingos jugábamos partidos contra otros equipos, en plan callejero. La verdad es que recuerdo esa época como fantástica: adolescente, con mis patines y mi stick, con un control total en mis piernas, agilidad, velocidad... ¡¡me sentía sana!! ¡¡y fuerte!! pero un accidente en un partido me hizo dejar de jugar durante unos años y ya llegó la universidad. 

Desgraciadamente, la carrera que elegí me dejaba más bien poco tiempo libre y además, el tener que trabajar en ese tiempo libre para ayudar a pagar los estudios hicieron que hasta hace casi 3 años (y tengo 29), no me pudiera poner de nuevo enserio con el deporte.

Recuerdo que me había puesto encima más 10kg de más, había sido fumadora durante todo mi periodo de universidad y además, hipermega-sedentaria (culo en silla y codos en mesa). Solo quería volver a tener tiempo libre para practicar deporte otra vez enserio, y al final llegó: acabé la carrera, me titulé y empecé a trabajar a media jonada: ¡¡tardes libres!!

Cuando llegó ese día, lo primero que hice fue buscar aquí en Valencia un gym que me recordara al que yo iba en mi pueblo: que no fuera muy grande pero que tuviera de todo. Cuando llegué a pedir información al que actualmente voy y me lo enseñaron, me enamoré y me apunté sin pensármelo dos veces: aunque fuera caro, sabía que ahí iba a ir sí o sí. Es un gym con luz natural, dos salas de actividades con mucho rodaje, una sala de ciclo indoor con muchas horas, piscina y spa.

Tenía ganas de volver a sentir esa sensación de libertad en mi cuerpo, de poder subir las escaleras de mi casa sin tener la sensación de que me había fumado un paquete de ducados (rubio) al llegar arriba. Quería volver a sentir mi espalda y rodillas fuertes, y sobre todo, volver a lucir mi figura sin complejos.

Cuando llegué al gym, me puse en manos del instructor de sala, al que después de contarle como había sido mi vida en los últimos años me dijo que "me castigaba" a hacer solo cardio: su objetivo era hacer que mi corazón y pulmones vagos volvieran a trabajar. El instructor consideraba que si, después de todo ese sedentarismo me metía en cualquier actividad dirigida, no la podría hacer bien, me agotaría, me desanimaría y dejaría de ir al gym (¿no os a pasado miles de veces?)

Después de estar alrededor de 4 meses "castigada" a cardio (¡¡y mira que es aburrido!!), me dijo que lo que tenía que hacer ahora era nadar. Nadar a tope. Parar cuando me cansara, contar los largos, y cada vez hacer más. El objetivo era fortalecer mi sistema cardio-respiratorio ahora que lo había activado. Estuve casi 6 meses nadando, y entre medias me metía en actividades menos intensivas como el Pilates (cardio-respiratoriamente hablando).
Después de ese año, tan solo haciendo que mi corazón y pulmones se pusieran a-tope-the-power, decidí (con el consentimiento del instructor) entrar a ciclo indoor, step y hacer rutina de pesas.

Desde ese momento y hasta el día de hoy, asesorándome por profesionales del deporte y documentándome yo misma (aparte de haciendo algún que otro cursito del tema) para entender bien las metodologías, voy al gym 5 veces por semana y hago un par de horas cada vez. Después de todo este tiempo, y con ese proceso lento de adaptación a las nuevas exigencias deportivas de mi cuerpo, ahora puedo hacerme 2-3 horas de ciclo indoor si me apetece, correr 1'5h del tirón sin parar, hacer pesas, estar 5h por ahí con la bici y estar tan feliz. He vuelto a lucir figura sin complejos, me ha dejado de doler la espalda, tengo mucha más fuerza y gracias al deporte he conocido a gente maravillosa.

He de decir que JAMÁS he hecho dieta. Cambié mis hábitos alimentarios centrándome en la verdura, cereales integrales y en la carne menos magra, no tomar bebidas gaseosas azucaradas ni bollería/postres industriales. Simplemente me he alimentado siguiendo la dieta mediterránea y dándome los caprichos que me apetecían cuando quería.

La moraleja de que os haya contado mi historia es sacar algunas conclusiones que considero que son claves para evolucionar deportivamente:

1. Conocer tu punto de partida, asumirlo, respetarlo y tener paciencia.

2. Asesorarte por profesionales, tanto del mundo del deporte como de la nutrición: ni nacemos enseñados ni somos dueños de la verdad absoluta. Dejarse ayudar en este campo es fundamental para la obtención de resultados duraderos.

3. Debemos pensar que somos "Homo Sapiens", y que provenimos de hombres cazadores y nómadas. El sedentarismo va contra natura, y si la sociedad de hoy en día nos "obliga" a este tipo de conducta, debemos contrarrestarlo sí o sí con un poco de deporte diario.

4. A no ser que seas octogenari@, andar no cuenta como deporte. Hay que moverse, hacer batir el corazón, hacer que los pulmones trabajen y sudar. Tómalo como una forma de vida, porque... ¡la vida con deporte es maravillosa!

5. Encuentra el deporte que te guste: si no te gusta nadar, no lo hagas; si no te gusta correr, no lo hagas... Debes encontrar la actividad que te enganche, o en aquella en la que te diviertas más. Si no te gusta el deporte en absoluto, intenta encontrar motivación yendo con amigas, con algún macho-ibérico que te motive, o con un buen mp3-4-ipod, o lo que haya para pasar el rato. Piensa que DEBES moverte, encuentra tu motivación y si no la encuentras, piensa en que tu salud, en un futuro, seguro que se ve afectada.

6. TODOS tenemos momentos en la vida que nos hacen llegar a puntos que no nos gustan. CONSEGUIRSE SE CONSIGUE. Más lento o más rápido. PERO SE CONSIGUE. 

7. Dejar de comer no es la solución. Yo jamás lo he hecho! bueno... ¡¡¡jamás podría!!! ADORO LA COMIDAAAA!:-D



Espero que esta entrada os motive a evaluar vuestro punto de partida y animaros a hacer deporte. Os aconsejo apuntaros a un gym, sea privado, municipal o el de la universidad, pero id a un gym, asesoraros y conoced gente: estoy segura que en el plazo de 3 meses lo consideráis vuestro relax del día, y no dejáis de ir.

Paciencia.... ¡¡¡es la madre de la ciencia!!! :-D (humor ingenieril, jeje)


Muchas gracias por vuestro tiempo. Ojalá os sirva de ayuda. Para mí, mi punto de partida de hace 3 años fue un antes y un después en mi vida.... ¿queréis que sea el vuestro?


Esta entrada va dedicada a ti, María. Sé que lo conseguirás. Estoy muy segura.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Bizcocho Sacher y Brownie ~ Inspiración

Existen ciertos momentos en que es inevitable que una mujer no sucumba al dulce placer del chocolate. Puede que te controles, que lleves una dieta en la que evitas los dulces, pero siempre.... ¡¡siempre!! llega el momento en que no puedes evitarlo y caes.

A mi no es que me preocupe en demasía, me gusta darme mis caprichos dulces de vez en cuando, pero hoy NE-CE-SI-TA-BA chocolate.

He aprovechado la ocasión, y he decidido hacer "Coca Dolça" de chocolate. Es el típico bizcocho de yougur, pero en mi familia siempre se ha llamado "Coca Dolça". Como aprovecharé para llevarle a mi madre y a mi abuela, he decidido que con la misma cantidad haré dos pequeñas: a una la que llamaré "Coca Dolça Brownie" y otra "Coca Dolça Sacher", y como os podéis imaginar, es por que estarán inspiradas en estos postres :-D.

Los ingredientes para la masa de ambas son:

3 huevos
1 yougur natural
1 medida de aceite de oliva
1 medida de azúcar
1 medida de harina de trigo
1 medida de harina bizcochona
1 medida y media de chocolate a la taza
1 sobre de levadura en polvo

Y para el topping, necesitaremos:

1 puñado de nueces picadas
Mermelada de albaricoque
azúcar con canela


De utensilios necesitaremos:

Un bol para hacer la mezcla
Una batidora de varillas manual
Una lengua 
Papel albal
Dos moldes de medidas 20x25x5 cm.



Preparación

Antes que nada, preparo los moldes y enciendo el horno a 200ºC con calor arriba y abajo. Como en este caso los moldes son de cartón y me gusta que no se manchen para poder reutilizarlos, los forro con papel albal para poder sacar la coca más fácilmente.


Ahora ya vamos directamente a la preparación de la masa.

En un bol, rompemos los tres huevos y los batimos con la ayuda de la batidora de varillas. Una vez batidos, añadiremos el yougur natural y lo volveremos a batir todo.



Cuando está todo mezclado, se añade poco menos de una medida de aceite de oliva y poco menos de una medida de azúcar (en la receta original le corresponden dos medidas, pero así sale igual de buena y más saludable).



Cuando esté todo batido añadimos las harinas, el chocolate y la levadura:


Con la batidora de varillas, colocándola en el centro y mediante movimientos circulares, mezclaremos con paciencia todos los ingredientes evitando que queden grumos y consiguiendo una masa fina y algo densa:


Ahora la masa ya está hecha. Como queremos hacer dos bizcochos diferentes, al echar la masa sobre los moldes intentamos que nos quede la misma cantidad en cada uno.


Si quisierais hornearlos así, tendríais un bizcocho de chocolate genial y maravilloso, pero... hoy tenía ganas de experimentar con sabores y como quería hacer una de brownie, antes de meterla al horno la voy a cubrir de nueces picada y espolvorearé azúcar con canela sobre ella:


De lo que me sobra de azúcar con canela, se lo espolvoreo a la otra y las meto las dos al horno en la tercera altura empezando desde abajo. 

Haciendo fotos para medir el tiempo, aproximadamente en 15-17 minutos ha subido la masa, por lo cual yo le bajo el horno a 170ºC y le doy solo calor por debajo. Lo dejo cocer y a los 10 minutos, hago la prueba del palillo y ya están cocidas, sacándolas del horno y dejando que se enfríen.



Este es el resultado de la "Coca Dolça Brownie":



Cuando esté totalmente frío el otro bizcocho al que no le hemos puesto las nueces, lo partiremos por la mitad con un cuchillo que corte bastante. Era la primera vez que cortaba un bizcocho por la mitad y... ¡¡me las he visto y me las he deseado!! jajjaa pero al final ha salido bien:


Ahora toca rellenarla de mermelada de albaricoque. Yo he decidido ponerle en la parte de bizcocho que se queda abajo una capa más gruesa de mermelada y en la capa de arriba una más fina para empapar:


 Y ya para terminar queda juntar las dos partes. Había pensado en cubrirla de chocolate de cobertura, pero... voy a omitir este paso por el bien de mi madre y de mi abu... ¡¡que luego les sale azúcar!! jejeje

Este es el resultado de la "Coca Dolça Sacher"





Espero que os haya gustado y os animéis a prepararlas. ¡Están geniales! Esta tarde cuando prepare la merendola con mi familia, haré fotos de los cortes y así os actualizo la entrada para que los veais.

Que tengáis un genial finde, muchas gracias por vuestro tiempo.

¡Un abrazo para tod@s!

¡¡Actualización después de la zampada!!---> No ha quedado ni una miga! la Sacher voló en una misma tarde, y al día siguiente la Brownie fue la protagonista del desayuno acompañada de un buen cafelote para darnos súper energías! 


Os dejo las fotos de los cortes:






Gracias por la acogida que ha tenido esta entrada, la verdad es que me encantaría que probarais a hacerla :-D

Un abrazo y gracias por vuestro tiempo!