miércoles, 17 de octubre de 2012

Rollitos frescos

Hoy os traigo una receta que aprendí en un cursito de cocina ligera impartido por Nutt. En ese curso, nos enseñaban a cómo quitarle calorías a recetas muy comunes o nos enseñaban recetas light. De todo lo que hicimos en el curso, lo que más me gustó fue la receta de unos rollitos (que no recuerdo como los llamaban en el curso) pero que yo los he rebautizado como "Rollitos frescos". La receta varía de la que nos enseñaron en el curso, ya que allí lo hacían con lomo y yo prefiero hacerlo con pollo.

Este es el resultado:


¿Os apetece saber como hacerlo? Pues... ¡¡vamos allá!!

Ingredientes:

Pasta de arroz (diámetro 20 cm).
2      Zanahorias
1      Pepino
1/3   Puerro
2      Solomillos de pollo
Hojas de hierbabuena
Salsa de soja


Procedimiento:

Primero tenemos que pelar las zanahorias, cortarlas en tiritas cuadradas y cocerlas al vapor con un recipiente especial para microondas durante 4 minutos a máxima potencia. Esto conseguirá que esté blandita, y tal y como nos enseñaron en el curso, que aflorarán todas sus vitaminas.


Mientras se hace al micro la zanahoria, cortaremos el pollo en tiritas y lo saltearemos:

Del mismo modo que las zanahorias, cortaremos a tiritas el pepino y el puerro, quedando así la presentación de todos los ingredientes listos para hacer los rollitos.


¡Ahora viene la parte más divertida!  ¡Vamos a hacer los rollitos!

La pasta de arroz para hacer los rollitos la venden en tiendas especializadas de alimentación japonesa u oriental en paquetes de 30 obleas y no llega a los 2€. Son como unas obleas que hay que hidratar para poderlas manipular y para ello, aprovechamos el recipiente de agua caliente de haber cocinado al vapor la zanahoria.  Sumergiremos una a una, cada oblea a la hora de hacer el rollito:


Se sumergen durante 10 segundos y las sacamos, poníendolas en una superficie plana para proceder a hacer el rollito. Tenéis que tene en cuenta la temperatura del agua en la que se sumerge la masa de arroz: si está demasiado caliente deshará la masa y si está fría tardará mucho en hidratarla y hacerla trabajable.


Como se ve en la imagen se coloca: una tira de pollo, una dos o tres de puerro, dos o tres de zanahoria, un trocito de pepino y una hoja de hierbabuena. Una vez hecho esto, cogemos la parte e arriba del rollito y la estiramos encima del relleno, apretando con los dedos para que se quede todo lo compactado posible.

Ahora debemos doblar los extremos derecho e izquierdo encima del relleno, de tal forma que queden los bordes rectos y del mismo ancho que nuestro rollito.

Una vez hecho esto, solo nos queda deslizar el relleno enrollándolo con toda la masa sobrante. Como se observa en la imagen, yo he decidido hacerlos muy pequeñitos, ya que a mi me gusta cortarlos por la mitad y que sea de un bocado.




¿Qué os parece? ¿A que tiene muy buena pinta?
Yo los suelo servir todos levantaditos como mostraba en la primera foto, acompañados de salsa de soja. ¡Me encanta el toque que le da!

Este puede ser un aperitivo o entrante ideal, requetesano y muy barato. Sí que es verdad que es algo laborioso hacer todos los rollitos, pero... está tan bueno que está recompensado.


Espero que os haya gustado y que lo pongáis en práctica.

¡Muchísimas gracias por vuestro tiempo!

Un saludo a todos los lectores.

viernes, 12 de octubre de 2012

Rituals - Sweet Orange & Cedar... mi olor de otoño.

No se si os pasará a vosotr@s, pero a mi los olores me vinculan directamente con momentos, con sensaciones, con épocas de mi vida, etapas... Los perfumes, geles de baño, jabones de lavar la ropa y los suavizantes, hacen que al olerlos los relacione directamente con sus dueños o con las épocas/momentos vividos.

Para mi es un poco... ¡fastidio! porque nunca llego a terminar un perfume, re-olerlo me evoca a momentos del pasado, y... por decirlo de esta manera, me gusta siempre mirar hacia delante, aunque muchos recuerdos sean geniales y maravillosos.
Por este motivo, y aprovechando que estamos ya en nueva estación del año, os escribo la entrada del que será el olor de mi otoño 2012: naranja dulce y cedro.

Hace poco que descubrí esta marca, Rituals. Si entras en su web, hablan poco de su filosofía, pero al ir a la tienda te envuelve un rollito Zen que es genial. Como siempre, olisqueando todas las lineas de cuidado corporal que tienen, al oler la linea de "Sweet Orange & Cedar" pensé: este será mi olor de otoño.

Es realmente increible... es una mezcla exquisita de naranja dulce y madera de cedro, profundo, elegante, quizás con un toque masculino, realmente perfecto. ¡Me flipa este olor! Es completamente distinto a todo lo que he usado hasta ahora.

Os presento los productos que me he comprado para darle la bienvenida a este otoño 2012:



El producto número 1, es el "Sunrise, Foaming Shower Gel Sensation", la espuma de baño. Es un producto curioso, ya que el formato sigue el sistema de las espumas de afeitar pero con gel para la limpieza corporal. No es como los geles a los que estamos acostumbrados, es totalmente distinto, más respetuoso con la piel. Su aroma es embriagador durante la ducha, pero perdura poco en la piel después. Trae 200 ml y su precio sin promoción es de 7,90€.



El producto número 2, es el "Eau d'Orange, Energising Body Mist", una bruma para el cuerpo, a lo "spray corporal" de toda la vida. He de destacar, que la concentración de aceites esenciales que tiene este producto es tan alta que pasa como perfume. !Estoy realmente fascinada con este producto! Yo lo uso como perfume y aguanta bastante más que algunos perfumes que he tenido. Tiene 50 ml y vale 15'90€, aunque yo lo compré de promoción y me costó 12 y pico. Me parece un precio genial para un producto que hace la función de perfume.


Y finalmente, el producto número 3 es la hidratante corporal "Touch of Heaven, ultra rich, whipped body cream". Es una crema de textura densa, pero no grasa, hiper-perfumada y realmente agradable de aplicar. Es muuuuuy hidratante, perfecta para pieles secas. Su cantidad es de 200 ml y su precio de 14'90€.


Me encanta dejarme esta hidratante en mi baúl-mesa auxiliar que tengo delante del sofá y untarme los brazos y las piernas mientras veo un poco la tele antes de irme a dormir. ¡Me encanta! es un momento mío, en el que me relajo con el automasaje y el olor que desprende :-D

Haciendo repaso por los ingredientes de los productos, tengo que destacar que, aparte de los aceites esenciales de cedro y naranja, hay algunos que hay que saber que los llevan:

- La crema lleva siliconas y parabenos, por lo que yo recomiendo no abusar de ella.
- La espuma lleva sulfatos (cosa que me ha extrañado por que no reseca nada), ojo a los ultrasensibles a este componente.
- La bruma, obviamente, tiene como base el alcohol denat, por lo que rociárselo por todo el cuerpo, no lo veo conveniente ya que el alcohol deshidrata la piel y si la tenemos sensible puede irritar.

Como resumen os digo que los productos me han parecido una pasada. Son algo caretes, ya que la alta concentración de aceites esenciales en los productos (además del marketing de la marca) se paga, pero a mi, la sensación de bienestar que me reportan, me compensa completamente.

¿Y vosotr@s? ¿Cual es vuestro olor de otoño?

Gracias por vuestro tiempo :-)

lunes, 8 de octubre de 2012

Yoga ~ Mis primeras impresiones

Hacía mucho tiempo que quería empezar con el yoga. Cuando iba a la univerisdad siempre intentaba cuadrarme los horarios para empezar, pero los constantes cambios en prácticas, entregas, trabajos, y demás compromisos lectivos, hacían que jamás pudiera tener el compromiso de seguir las clases y no me parecía manera de empezar.

Hace poco, he empezado a tener los viernes por la tarde libres y ya puedo comprometerme a asistir de forma seguida, así que... el viernes pasado me lancé a empezar.

En el gimnasio al que voy conozco del vestuario a algunas mujeres que asistían religiosamente a la clase de yoga y siempre me recomendaban ir: a parte de trabajar el cuerpo se trabajaba mucho el espíritu.

Reconozco que he leído poco del tema y que soy una total inexperta. He conocido tan solo a dos personas que lo practicaban activamente, y siempre lo que me transmitían era un enganche total a la actividad. ¿Porqué? ¿Qué da el Yoga?

Foto: revistasaludalternativa.com

Sabía por lo que me contaban las mujeres del vestuario, que a clase de yoga se debía ir de blanco y recién duchada para practicar la actividad con toda la pureza posible. Yo no tenía ropa de deporte blanca, pero aún así, me metí a probar la actividad.

Cuando entré a la sala, me presenté a la profesora diciéndole que era la primera vez que practicaba Yoga, me descalcé y tomé posición con mi esterilla. Empezó a llegar la gente, con sus cogines, sus pareos o mantitas, algunos vestidos de blanco... ¡¡era genial el rollito que se respiraba!!

Al empezar la sesión hicimos unos 15-20 minutos de meditación: con las piernas cruzadas y los brazos sobre las piernas descansando las manos sobre las rodillas con el pulgar y el indice unidos, Teresa, la maestra, nos mandó cerrar los ojos y mientras ella nos conducía poco a poco con sus palabras a un estado de neutralidad total.
Mi sensaciones fueron alucinantes... sentía que la respiración cada vez era más lenta, que mi cuerpo sin querer se balanceaba... ¡¡la sensación de flotación era flipante!! Me conecté con un canal en el que solo existía su voz y mis reacciones físicas. Hubo un momento en la meditación que por su frase de "no pienses en el pasado, el presente es un regalo", llegué a emocionarme con toda la vergúenza de que se me viera llorar. ¿Podía realmente estar pasándome esto? En ese momento me di cuenta que "había parado" y empezaba a ser consciente de mi misma.

Foto: yoga-relajación.com
Al terminar la meditación, comenzamos con ejercicios de calentamiento y posteriormente a ejecutar posturas de Yoga. No tengo ni idea de los nombres, pero la que más me costó (bueno... realmente no la pude ejecutar) fue la "postura de la langosta". Lo que más me hizo alucinar era el tono físico que tenían las asistentes a la clase, y sobre todo, el de la maestra.
Después de ejecutar las posturas, pasamos a una fase de estiramientos: ¡¡¡qué oxidada estoy!!! Con el deporte que hago no entiendo como puedo, con un estiramiento de columna, sentir como el traqueteo de un tren pasando por las vías cuando cambiaba de lado. 

Me pareció muy completo: en una hora se trabaja el tono muscular con las posturas y la elasticidad con los estiramientos. ¡¡La hora me pasó realmente volada!!

Foto: sanamente.com

Cuando finalizamos los estiramientos, la maestra nos indica que tomemos posición para la relajación. Los últimos 15 minutos de clase, nos tumbamos todos en el suelo con la postura que para nosotros sea más comoda y neutra: el objetivo es la relajación y no hay que sentir ninguna molestia. De nuevo, Teresa con sus palabras nos conduce a un estado de relajación absoluto, donde tus latidos, tu respiración y la bajada de temperatura corporal, son lo único que sientes. Que paz. Qué sensaciones...
Foto: otramedicina.com


Cuando terminamos, volví a sentir ganas de llorar... ¡¡no lo entendía!! ¿por qué brotaban de mi todas estas sensaciones? Me quedé muy alucinada con lo que el Yoga había provocado en mi.
Al salir de la clase hablé con una de las mujeres que asisten religiosamente a Yoga y que reiteradas veces me había dicho que entrase a la clase. Le comenté que me había encantado, que estaba alucinada con las sensaciones, y que me había emocionado y todo... a lo que ella me contestó: "es normal que te emociones, hoy hemos trabajado mucho el chacra del corazón". ¡¡¡Me quedé muerta!!! sin saberlo ese trabajo había hecho que yo sintiera tanto.

La hora y media de sesión me pasó enseguida, para nada se me hizo pesada y para nada me lo tomé a la ligera: sabía a lo que iba y sabía que lo necesitaba. Para mí ha sido una experiencia más que recomendable. Totalmente recomendable.

Antes de salir de clase, le comenté a la maestra que me había gustado mucho su clase y me dió una revista (que ya me he leido) con unos artículos maravillosos, llamada "Tu Mismo", y una ficha para rellenar donde estaba su página web.

Logo: eutoyoga.com

Cuando llegué a casa no dudé en ojearla y me pareció interesantísima. Si tenéis intención de iniciaros en el Yoga o tenéis curiosidad por la actividad, os recomiendo entrar en la web www.eutoyoga.com . El Eutoyoga, como redacta su creadora, es una mezcla entre dos disciplinas: el Yoga y la Eutonía. Os podría contar un poco de qué va la web, pero en este caso, considero que si tienes interés la visites.

Estoy más que dispuesta a adentrarme en este mundo maravilloso, dejarme llevar y conectar con mi "yo" interior dejado totalmente de lado en esta sociedad acelerada y desnaturalizada.

Debemos llegar a la conclusión de que somos seres sensitivos: con sentimientos, con alma, con corazón... no podemos bloquearnos ni maltratarnos de esta manera. Deberíamos mirar en nuestro interior, conocer quién somos, saber qué es lo que nos aporta sensaciones positivas y qué es lo nos da muy mal rollo para poder tener ese poder de decisión y no dejarnos arrastrar hasta puntos devastadores y autodestructivos.

Muchas veces no tenemos ese poder de decisión por el cúmulo de "historias" que llevamos a cuestas y que nos dejan totalmente "paralizados". ¿Cómo podemos mejorar esto? ¿Cómo podemos llegar sentir otra vez esa sensación de bienestar general? Pues el viernes vi la clave: LA CLAVE ES PARAR.

Muchas gracias por vuestro tiempo, espero que os haya gustado y que os animéis a parar un poquito este ritmo desestructurado y frenético que llevamos.

Hoy... ¡os envío muchos rayitos de sol!

domingo, 7 de octubre de 2012

Judías con atún

Esta receta la hago bastante a menudo y fue también creada en pleno "desarrollo de ingenio para comer con lo que me queda en la despensa" :-D.

En esta ocasión solo me quedaba: un bote de judías, una cebolla y una lata de atún. Sí... soy muy descuidada para hacer la compra y me veo en este tipo de situaciones... jajjaja

Bueno, pues desarrollando un poco el ingenio y haciendo analogía con otras recetas, pensé en hacer un salteadito y ver qué tal quedaba. El resultado fué super rico y la pinta final es esta:

Yo soy muy reacia a comer judías, pero así... ¡¡me encantan!! ¿Queréis saber como lo hice?

Ingredientes:

1 bote de judías verdes cocidas
1 lata de atún al natural
1 cebolla
1 puñado de pasas
2 hojitas pequeñas de laurel
3 dientes de ajo
Aceite, sal y pimienta.


Preparación:

En una sarten grande antiadherente, ponemos un poquito de aceite de oliva y sal, y sofreimos el ajo que habremos laminado previamente. Cuando esté doradito, añadimos la cebolla que habremos cortado en juliana finita, removeremos un poquito para evitar que el ajo que ya está dorado se quede en el fondo y taparemos la sartén con una tapadera del mismo diámetro para rehogar.


Cuando la cebolla se vea un poco cocida se añaden las dos hojas de laurel para que vayan soltando el saborcito: ¡es alucinante como empieza a oler la mezcla en este momento!


Vamos removiendo de vez en cuando controlando la coción de la cebolla, y cuando esté la cebolla un puntito más doradita, añadimos las pasas para que con el calor y el caldito que va soltando la cebolla se vayan hidratando.

Añadimos un poco más de sal y pimienta molida al gusto.

Removeremos y taparemos tantas veces como haga falta para llegar al punto en que la cebolla esté bien cocida y algo doradita antes de poner las judías. Como las judías están cocidas y bastante bladitas, los pasos posteriores tienen que ser rápidos para que no se deshagan.

Cuando añadamos las judías (que previamente habremos enjuagado de su jugo del envase y escurrido) removeremos con movimientos envolventes para intentar no romperlas. Subimos un poco el fuego para que todo el jugo que suelten las judías sea evaporado en el momento y no acabe deshaciendo la cebolla que ya está cocida.

Cuando la cebolla y las judías empiecen a estar doraditas, añadimos el atún, dejándolo repartido encima de la mezcla. Volvemos a subir el fuego y con movimientos envolventes intentaremos darle ese puntito tostado a todo el salteado... ¡¡como me gusta sabor que le da!!. Esto será rápido, ya lo veréis.

Et voilá! salteadito genial y maravilloso como plato único. ¡Rico en fibra y omega 3!


Muchas gracias por vuestro tiempo. Espero que os resulte apetitosa (aunque cuando se habla de judías... :-D) y la pongáis en práctica. Estoy segura que os encantará el contraste de sabores.

¡Un saludo a todos los lectores!