jueves, 9 de agosto de 2012

ERASE PASTE - benefit

La elección de estudiar una carrera tan dura y tener que trabajar a la vez, hizo que mis ojeras y bolsas empezaran a notarse hasta puntos de hacerme tener muy mala cara.

Un día, hará unos dos años y pico, fui a darme una vuelta a Sephora y se ve que a la chica de Benefit le escandalizaron mis super ojeras del día y me dijo que me probaba este producto. Me lo probó y me lo llevé: así de clara vi la mejoría.

Se trata del "Erase Paste", un corrector-iluminador, que se puede utilizar para corregir ojeras, venitas o rojeces en la cara e incluso granitos, pequeñas pequitas o manchas. Os presento el formato:


Como véis, viene en una cajita cuadrada, acompañada de una espátula para coger el producto del envase y un folleto explicativo de como aplicar el producto en el rostro:


El tarro es realmente pequeño y contiene 4,4gr, pero he de deciros que a mi, este corrector, usado prácticamente a diario, se me terminó hace un mes desde casi tres años dándole uso. En la etiqueta pone que caduca a los 6 meses, pero chicas: esto en 6 meses para terminarlo, ¡¡hay que bebérselo!! :-D De verdad, no hagáis caso... el producto es de buena calidad y no se deteriora, ni cambia el color ni el olor (al menos, el que yo he tenido).


Yo utilizo el tono nº2, que es un salmón rosado, mis ojeras tiran a liláceas con un toque de marrón y las corrije perféctamente. Es verdad que es algo graso, por lo que si necesitas mucha cobertura, no es el producto adecuado por que se queda en plan "plasta". Sellarlo con polvos sueltos o translúcidos no es la solución (os lo digo por propia experiencia) porque el producto se cuartea.

Este es el producto:


Una pequeña prueba sobre mi mano (algo morena por el verano) para que veáis el producto como queda:


Para mi, la forma ideal de utilizarlo es con la brocha biselada de Ecotools, llega perfectamente a los rinconcitos de nuestro lagrimal y al final, con un par de toquecitos con los dedos, se queda bien asentado el producto.


Desde mi experiencia os puedo comentar que tapa perfectamente todo lo que quieras tapar. A mi es un producto que me gusta mucho y este es el segundo bote que tengo. Su precio es de 25 € y te dura dos años seguro.

La mejor demostración de que el producto os cubre las ojeras es que vayáis al stand y le pidáis a la chica que os lo pruebe. Yo recomiendo que no lo compréis en el momento: dejad el producto todo el día y mirad su evolución con vuestro tipo de piel y vuestra producción sebácea de la zona.

Esta es mi opinión sobre este (para mi) maravilloso producto.
¡Espero que os haya servido de ayuda!

¡Feliz día!
Vero.


sábado, 4 de agosto de 2012

Galletas de Avena

¡Lo prometido es deuda! Y en este post voy a dejaros la receta de las galletas de avena. Hasta ahora quien las ha probado, después de un gemido de "mmmmm", me ha pedido la receta. Son unas galletas que de ligeras no tienen nada de nada... ¡¡¡quizás por eso están tan buenas!!!. Son ideales para acompañar el té o para tomar a media mañana acompañando a una fruta.


Os aviso (y quien avisa no es traidor) que no se puede comer solo una: están increibles y picas siempre con una segunda... una tercera... :-D

Esta receta no es mía. La respostería es uno de mis hobbies y cuando tengo un ratito, me encanta buscar recetas de bloguers o videobloguers para hacerlas después. Esta concretamente la encontré en el canal de "RecetasDeCocina", un canal que encontré por casualidad y que está realmente bien (video receta).

Os dejo mi receta (algunos ingredientes con cantidades distintas).

Ingredientes:

90 gr de Mantequilla
200 gr de Avena en copos
100 gr de Harina de Trigo
80 gr de Azúcar
50 ml de Nata para montar (35%)
50 gr de Miel
1 chta Azúcar vainillado
1 chta Sal

Preparación:

1. Colocar la mantequilla en el bol donde se va a hacer la mezcla y derretirla con un toque de microondas. En el mío con 20'' al máximo, se derrite sin llegar a hervir.

2. Añadir el azúcar y con una batidora de varillas manual, mezclar y remover, de tal forma que se deshaga el azúcar todo lo que se pueda.


3. Añadír la harina poco a poco, removiendo a la vez, haciendo que se quede con textura fina.


4. Añadir la nata y volver a remover hasta integrarla bien.


5. Añadir la miel y remover.


6. Añadir la sal y el azucar vainillado y remover.
7. Y... ¡¡¡por fin!!, después de tanto remover, añadimos la avena y con una espátula, integramos la avena en la masa.


Esta es la textura que debe quedar. Si la notáis muy líquida, podéis añadir un poco más de avena.


Ahora ya está hecha la mezcla y solo falta hacer las galletas. Precalentamos el horno a 200ºC mientras en la bandeja de horno, colocamos un papel vegetal o papel de hornear donde situaremos las galletas. Podemos hacerlo de dos formas: creando pequeñas bolitas con las manos (pringue total) y aplastándolas con los dedos; o bien, nos ayudamos con dos cucharas y vamos creando las galletas que quedarán algo más irregulares.


Deciros que, una vez en el horno, la masa se expande un poco, así que es mejor que dejéis espacio entre galleta y galleta para que no se os peguen.

Una vez hecha toda la bandeja, hornearemos unos 10 min, o hasta que se obtenga el dorado deseado. Cuando más doraditas, más crugientes, pero tampoco hay que pasarse porque amarga el sabor de la avena. A mi personalmente, me gustan más blanquitas aunque queden algo blanditas.

¡Aquí tenéis el resultado!


Con estas medidas os dan para hacer unas 20-25 galletas, y reservandolas en un recipiente hermético os pueden durar crugientes casi una semana.

Espero que os guste la entrada y que os animéis a hacerla. Están muy buenas y es un capricho casero con alimentos básicos, sin procesados, ni conservantes ni colorantes.

A disfrutarlas! :-D

Vero.