lunes, 21 de enero de 2019

ARROZ CON ALCELGAS - ARROÇ EN BLEDES

¡Hola a todos!

Hoy vengo con uno de mis platos favoritos de la gastronomía valenciana ¡el arroç en bledes! Es un plato de arroz meloso con acelgas que es muy ligero pero a la vez muy reconfortante ahora que estamos en invierno. Es muy muy barato de preparar, come toda la familia y hace calor de hogar ^^

Como veréis más adelante en la lista de ingredientes, uso arroz semi-integral. Y os preguntaréis ¿por qué semi-integral? ¿qué diferencias tiene con el blanco? ¿y con el integral? Así que este va a ser el pequeño aprendizaje de hoy :-)

Os presento al arroz:


Por tanto:
- El arroz integral es el arroz desprovisto tan solo de su cáscara.
- El arroz semi-integral es el arroz desprovisto de cáscara y pericarpio (la primera capita del salvado).
- El arroz blanco es el que es desprovisto de la cáscara, del salvado y también del germen casi en su totalidad

El desconocimiento nos hace pensar que esas capas que eliminamos del arroz no son más que "paja" pero realmente son fuentes muy interesantes de nutrientes: 
- El salvado es rico en grasas monoinsaturadas que protegen nuestro corazón y vitamina E, un maravilloso antioxidante.
- El germen es rico en vitamina A, vitamina E, ácidos grasos omega 3 y 6 y... ¡hasta tiene coenzima Q10!

Así que, ya veis que es muy-muy-muy interesante optar por integrales o semi-integrales, y dejar el blanco para el olvido, porque a parte de estar casi totalmente desprovisto de potencial nutricional, nuestro cuerpo lo metaboliza de forma muy rápida y no interesa. 

Así que optando por un buen arrocito ecológico y un buen manojo de acelgas que son ricas en hierro, vitamina C y fibra, tenemos un plato... ¡de ole, ole y ole!

¡Vamos con la receta!



Ingredientes para 3 personas (2 si son de bon menjar XD)

1 vaso de arroz semi-integral
1 manojo de acelgas (al menos 6 hojas grandes con sus pencas)
1/2 cebolla grande
1 tomate grande
2 cucharaditas de pimentón de la vera
4 dientes de ajo
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal o Salsa de Soja para salar
1 pastilla de caldo de verduras ecológico y sin aceite de palma
3 vasos de agua filtrada
1/2 cucharadita de cúrcuma
Toque de pimienta.

Elaboración:

- Preparamos la verdura: Lavamos bien las acelgas y separamos las pencas de la hoja carnosa. La penca la cortaremos a trozos de un dedo de ancho y las hojas por la mitad y a trozos de un par de dedos de ancho. Pelaremos la cebolla y la rallaremos. Pelamos los ajos y los laminamos. Rallamos el tomate.

- En una olla o cazuela, añadir un fondo de aceite de oliva y sofreír el ajo. Cuando esté dorado añadiremos las pencas, y cuando estén doradas añadiremos la cebolla rallada. 

- Sofreímos hasta que veamos que la cebolla clarea, corregimos de aceite si hace falta y añadimos el tomate para sofreír.

- Cuando el tomate haya perdido la acidez, añadimos la pastilla de caldo desmenuzada, el pimentón y las acelgas. Vamos removiendo a fuego moderado para que no se queme.

- Cuando las acelgas hayan disminuido su volumen, añadimos el arroz y lo sofreímos un poco. ¡Ojo que no se queme! ^^

- Añadimos el agua y la cúrcuma, removemos bien, y llevamos a ebullición. Fuego medio, 15-20 minutos y ya está listo. Probar siempre de sal y rectificar si es necesario.

- Antes de servir, es conveniente dejarlo reposar j5 minutos y tomará ese "meloso" tan rico.

Este arroz es un antes y un después. Hacerlo, probarlo y decidir que esta receta forme parte de tu vida es de lo mejorcito del mundo. ¿A quién no le gusta compartir un plato de cuchara con su familia (real o elegida)? Es un mo-men-ta-zo ^^

Espero que os animéis a hacerla y recordad ¡agüita con limón para fijar el hierro vegetal! o una fruta rica en vitamina C como postre ;-)



Cualquier duda, tenéis los comentarios ¡muchas gracias por pasaros a leer!

Con cariño,
Vero. 


viernes, 18 de enero de 2019

GUISO DE SOJA TEXTURIZADA A LA JARDINERA

¡Hola a todos!

Una de los grandes miedos al hacer el cambio de una dieta omnívora a una dieta vegana, es el tema de las proteínas. Es un miedo que aflora en nosotros por desconocimiento de lo que es en realidad la proteína y un miedo muy infundado en redes sociales y cultura general que no ayuda nada a dar el paso al cambio.

¿Qué es el miedo? Es una sensación de angustia y desconfianza en presencia de un peligro real o imaginario, que te impulsa a creer que pasará algo contrario a lo que se desea. En este caso, estamos ante un peligro imaginario que nos hace creer que vamos a tener déficit nutricional y acabaremos enfermando. 

¿Porqué es imaginario? Por que, la proteína, venga de donde venga, son estructuras de aminoácidos que nuestro cuerpo necesita para crear tejido.

Pero lo importante son los aminoácidos (unidades básicas de las proteínas), vengan de un tejido ya formado que es el de la carne o el pescado, o vengan de los vegetales. 
- En el caso de la carne/pescado, nosotros mediante el proceso de la digestión, disgregamos ese tejido en aminoácidos "sueltos" (por decirlo de alguna manera) y nuestro cuerpo vuelve a juntarlos para formar tejido, en este caso, tejido humano.
- En el caso de los vegetales, los aminoácidos mayoritariamente están "sueltos" y nuestro cuerpo los "junta" para formar tejido humano.

Por tanto, vengan de donde vengan, son los mismos aminoácidos y son iguales a la hora de fomar tejido humano. Totalmente iguales.

En otro post hablaré sobre los dos grandes grupos de aminoácidos y en algunas estrategias que tenemos que tener los veganos, pero en este caso, en el de la soja texturizada, no hace falta saberlo porque es proteína completa: tiene los mismos aminoácidos esenciales que la proteína que proviene de origen animal.

¿Y la soja texturizada tiene más o menos proteínas que la ternera? pues déjame decirte que por una ración de 100gr de soja texturizada, tenemos 52gr de proteína mientras que en 100gr de ternera son 20-24gr dependiendo de la edad del animal. Vamos, que la soja texturizada tiene el doble de proteína que la carne de ternera.

Por tanto, nos damos cuenta que estamos ante un miedo imaginario ¿verdad?

¡Pues vamos a por esta pedazo de receta de rechupetearse los dedos y sucar pan! 

¿A qué parece carne? ¡Viva la soja texturizada que salva vidas!


Ingredientes para dos personas:

100-150gr de soja texturizada gruesa
4 dientes de ajo
3 zanahorias
1/2 cebolla grande
1 tomate maduro
1 patata pequeña
1 lata pequeña de guisantes cocidos (si los usas crudos añádelos junto la zanahoria)
2 hojas de laurel
1 vaso de vino blanco (200-250ml)
400ml de agua o de caldo de verduras
1 pastillita de caldo de verduras (si usas agua), ecológica y sin aceite de palma.
Sal marina sin refinar o en su defecto salsa de soja (yo usé salsa de soja)
Aceite de Oliva Virgen Extra.

Elaboración:
- Preparamos la verdura: la cebolla la picaremos o cortamos a cuadraditos pequeñines, la zanahoria pelada y a rodajas no muy gruesas, la patata la pelamos y la cortamos a gajos, los ajos pelados y laminados, y el tomate rallado.
- En una olla, añadimos un fondo de aceite de oliva (sin pasarnos) y sofreímos el ajo. Cuando dore añadimos la cebolla y las hojas de laurel. Y cuando esté trasparente añadimos la zanahoria. Removemos todo junto unos minutejos.
- Corregimos con un pelín de aceite si vemos que no hay suficiente y añadimos el tomate para sofreirlo. Cuando se vuelva cremoso y al olor haya perdido ese toque tan ácido, pasamos al siguiente punto.
- Vertemos el vino blanco, las hierbas provenzales (o las que a ti más te gusten) y el caldo si lo tenemos en pastilla. Removemos, llevamos a ebullición y esperamos a que el vino pierda su alcohol.
- Añadimos 200ml de agua y sal o la salsa de soja a nuestro gusto (lo probamos). Si está a nuestro gusto, llevamos a ebullición y añadimos la soja texturizada en seco y la patata. Removemos bien y bajamos a fuego medio para ya que vaya haciendo chup-chup durante 25 minutos y se cueza la patata.
- Durante el transcurso de esos 25 minutos, iremos viendo que el agua se va terminando y que la patata aun no está. Sin problema, vamos añadiendo poquito a poquito ese agua que tenemos reservada (nos quedan 200ml por utilizar) y corrigiendo de sal/salsa de soja, ya que la patata y la soja texturizadas son bastante dulces y hay que ir probando.
- Cuando le queden unos 5 minutejos, añadimos los guisantes cocidos que habremos escurrido y enjuagado previamente. Removemos con cuidado y dejamos que siga la cocción.
- Cuando ya esté la patata cocida, sacamos unos 3 trocitos y unos cuantos también de zanahoria, los machacamos y los volvemos a añadir al caldo para espesarlo. Removemos y ya lo tenemos listo para comer ^^

¿Qué os parece? Es muy muy fácil. En mi cuenta de Instagram @embellecethe tenéis en el apartado de destacados "guisos" el paso a paso en vídeo.

Esta es la soja texturizada gruesa que usé:



¿Donde la puedes comprar? Yo siempre recomendaré que la soja texturizada la consumáis ecológica. Esta la compré en un herbolario de mi barrio, pero la podéis conseguir en cualquier supermercado ecológico y algunas tiendas a granel.

Espero que os haya gustado el post y sobre todo que os haya servido. Si tienes cualquier duda, usa los comentarios ¡me encantará leerte y responderte!

Un abrazo a todos, muchas gracias por dedicar este tiempo en leer y aprender.

Con cariño,
Vero.




lunes, 14 de enero de 2019

3 CREMAS IMPRESCINDIBLES EN TU RECETARIO

¡Hola a todos!

Hoy vengo con una entrada que espero que os sirva un montón, porque además de daros recetas os voy a abrir un mundo de posibilidades para enriquecer nutricionalmente vuestras cremas.

Siempre cuando visualizamos una crema de verduras, pensamos en algo muy ligero, poco nutritivo y que vamos, que dista bastante de un plato completo. Sin embargo, para mi, una crema de verduras bien elaborada con los trucos que os voy a enseñar, perfectamente pueden ser un plato súper saciante y nutricionalmente bastante completos.

Trucos:

1.- Evitar la patata. Tradicionalmente la patata se ha usado en las cremas para espesar y darle la cremosidad que aporta su almidón, pero ya sabéis que me encanta intentar aplicar Macrobiótica siempre que puedo, y a parte que en teoría "no está permitida", según Rosa Tugores experta en Macrobiótica, la patata funciona como un azúcar a nivel energético y no es del todo recomendable. Leyendo otras fuentes, parece ser que la patata cuando es hervida o hecha puré, funciona como un hidrato de carbono rápido, y no nos interesa.

2.- Podemos sustituir la patata por quinoa o copos integrales de avena, aportando la misma cremosidad y espesor a nuestra crema, y aumentando considerablemente el potencial nutricional de nuestro plato. Simplemente se añade a la hora de hervir y listo ^^

3.- Aprovechar los topping para darle un plus más: semillas, un buen chorrete aceite de oliva, levadura nutricional... Vamos a decorar las cremas con conciencia de lo que ponemos para completar el plato.

4.- Confiar en las legumbres como parte de las cremas. Tanto garbanzos, como alubias o lentejas son ideales para que nuestra crema sea un maravilloso plato único si queremos una comida o una cena ligera. Podemos utilizar lenteja roja que en 15 minutos está hecha, o añadir un puñado de legumbres ya cocidas, o bien que ya las tengamos hechas o de conserva buena.

5.- Hacer uso de la buena conserva para hacer cremas de forma muy rápida o añadir ingredientes que mejoren el potencial nutricional de nuestra crema ¿Qué es una buena conserva? Es aquella que solo lleva agua y sal. Normalmente son las de origen ecológico aunque también hay marcas en el mercado convencional (cuestan de encontrar, pero las hay).

6.- Añadir el aceite de oliva en el momento de triturar, no hacerlo hervir. Muchas veces añadimos el aceite de oliva en la olla mientras hierve la verdura y es mejor añadirlo en el momento de triturar para que conserve mejor sus propiedades y emulsione la mezcla. Si el aceite es de primera prensada en frío, muuuuucho mejor.

Con estos trucos, vuestras cremas de verduras que para la mayoría de la gente son platos vistos como ligeros y pobres nutricionalmente, pasan a ser platos completos y muy saciantes.

Ahora os voy a poner tres recetas ejemplo, y a partir de aquí, dejad que vuele vuestra imaginación, vuestro ingenio y vuestro sentido común jejejeje


CREMA DE LENTEJA ROJA Y ZANAHORIA

La lenteja roja es una legumbre de fácil digestión y cocción rápida, por lo que en el tiempo que se cuece la zanahoria (15-20min) la lenteja ya está cocida. Gracias a añadir lenteja roja a esta crema estamos añadiendo una fuente de ácido fólico, zinc, selenio, hierro y proteínas (25gr/100gr).



Ingredientes 2 personas

3 zanahorias
1/2 cebolla grande o 1 pequeña
150 gr de lenteja roja
Agua
Sal al gusto
Aceite de Oliva Virgen Extra de primera prensada en frío.

Elaboración:
- Pelar y cortar la zanahoria y la cebolla. La cebolla la cortamos a juliana y la zanahoria a rodajas no muy gruesas.
- En una olla con un pelín de aceite, sofreir la cebolla hasta que quede dorada. Cuando esté, añadir la zanahoria y darle un par de vueltecillas.
- Lavar las lentejas hasta que salga el agua clara. Si no las lavamos, dan un montón de gases (aunque son las más digestivas de todas).
- Añadir las lentejas, cubrir de agua y hervir.
- Cuando la zanahoria esté blanda, probar la lenteja. Si está blandita, ya podemos triturar.
- Triturar en batidora de vaso añadiendo un poco más de agua si queda muy espeso y un hilito de aceite de oliva para que emulsione y quede súper cremosa.
- Como topping: levadura nutricional, pimentón de la vera y un poco de pimienta en crudo.


CREMA DE CALABACÍN Y QUINOA

En este caso, hacemos la sustitución de la patata por la quinoa, aumentando así su contenido en proteína completa, calcio, hierro y magnesio ^^ La crema queda finiiiiisisiissiima y deliciosa.



Ingredientes para dos personas:

1 calabacín grande
1/2 cebolla grande o una mediana
150 gr de quinoa
Sal al gusto
Agua
Aceite de Oliva Virgen Extra de primera prensada en frío.

Elaboración:
- Pelar la cebolla y cortarla a juliana. Cortar los extremos del calabacín, lavarlo bien y cortarlo a dados.
- En una olla con un pelín de aceite sofreir el calabacín y la cebolla. Cuando esté dorado, añadir agua hasta cubrir justo los ingredientes (no pasarnos de agua porque el calabacín ya tiene suficiente y al triturar nos puede quedar aguada)
- Lavar y enjuagar la quinoa y añadirla. Subimos el fuego para que empiece a hervir y en 15-20 minutos lo tenemos.
- Triturar en una batidora de vaso añadiendo un poco de aceite de oliva durante el proceso.
- Como topping le va genial a esta crema el pimentón de la vera y las hierbas provenzales que lleven lavanda.


CREMA DE MAÍZ

Este es un ejemplo de una crema hecha con una conserva. La crema de maiz no sabes lo buena que está hasta que la pruebas...¡es una pasada! El maíz es un gran odiado, pero aporta buena cantidad de fósforo, magnesio y zinc, un poquito de hierro y vitamina B1. Esta crema rica en hidratos de carbono es ideal como primer plato de un segundo de legumbres, tofu o seitán.


Ingredientes:

1/2 puerro
1/4 cebolla
1 zanahoria
1 lata de maíz cocido (285gr peso escurrido)
Agua
Aceite de Oliva Virgen Extra de primera prensión en frío
Sal al gusto

Elaboración:
- Cortar a rodajas el puerro y lavarlo para eliminar la tierra.
- Cortar la cebolla a juliana y la zanahoria a rodajas.
- En una olla con un poquito de aceite, añadir todo lo anterior y empezar a rehogar hasta que esté blandito.
- Añadir agua hasta que cubra los ingredientes y ponemos un dedito más. Llevar a hervir unos 10 minutos.
- Añadir el maíz enjuagado y escurrido, hervir durante 5 minutos más, apagar el fuego y triturar añadiendo un poco más de agua si queda muy denso y un poco de aceite.
- Colar por un pasador chino o un colador ayudándote de una maza de mortero para sacar la fibra más dura del maíz y que la crema quede fina.
- Servir y añadir topping: en este caso la pimienta rosa es un puntazo.


¿Qué os parece el post? Espero que os haya gustado y que os haya abierto la mente al sin fin de posibilidades que tienen las cremas. Es maravilloso jugar con los ingredientes pensando en nuestra nutrición y quedarnos "tranquilos" de que lo estamos haciendo bien ^^

Cuéntame en comentarios si tenías en cuenta estos aspectos o por lo contrario te ha venido genial leerme ^^ Me encantará saber tu opinión.

Un fuerte abrazo a todos,
Con cariño,
Vero.






jueves, 10 de enero de 2019

REUTILIZA CERA Y CREA TU VELA PERSONALIZADA

¡Hola a todos!

Hoy estoy muy feliz por abrir esta nueva sección en redes sociales... ¡El jueves de DIY!. Para mi el la tendencia "hazlo tú mismo" es una de las mejores maneras de llevar a cabo esas "R" de reutilizar, reparar y reciclar que creo que se han perdido un poco en la sociedad actual.


Estas son las famosas 5R a llevar a cabo para un mundo más libre de residuos pero la realidad es que en la actualidad nos hemos acostumbrado a que cuando se termina una cosa o se rompe, la tiramos y sustituimos por una nueva... ¡total! ¿para lo que vale?... ¿no?...

La verdad es que nos hemos acostumbrado a la compra rápida y barata, y no nos damos cuenta del daño que hacen nuestras nuevas conductas.

Desde aquí os propongo hacer lo posible por evitar comprar-usar-tirar y vamos a echar mano del ingenio y de la imaginación para alargar o darles una nueva vida a nuestras cosas con el fin de no generar ese residuo, darle un poco al coco y de paso ahorrar.

El tema de hoy son las velas... ¡aaaayyyy las velas! No se muy bien por qué, pero desde pequeña me siento muy conectada con el fuego y mi madre temblaba al dejarme sola en casa. Cuando volvía, la mayoría de veces me pillaba con una vela que olía a citronela encendida y yo parada delante de ella mirando la llama totalmente callada. Las velas son para mi una conexión con algo... ¡no sé ni como explicarlo! pero me aportan una calma super esecial y siempre-siempre-siempre las velas me han acompañado en mi vida.

En el instituto fue cuando empecé  hacer velas yo misma pero no fue hasta la universidad que empezé a reutilizar la cera con el fin de crear una vela nueva. ¿Se le puede llamar a esto reciclar? Yo creo que sí ^^

¡Vamos a ello!


Pasos:

1.- En primer lugar tenemos que ir guardando todos esos sobrantes de cera de cuando gastamos las velas y ya no consumen más. Guárdalos en una caja o en algún tarro, y cuando veas que tienes suficiente para hacer tu vela... ¡manos a la obra!

2.- Poner todos los trozos de cera en un recipiente para calentarlos al baño maría, cortándolos más o menos todos a trocitos del mismo tamaño. Así se derretirá la cera de una forma muy lenta y no se estropeará ni humeará.

3.- Mientras hacemos la mecha. En este caso yo probé con un cordón que tengo de lino y ha sido una mecha maravillosa, pero toda la vida lo que he hecho ha sido hacer una trenza de hilo de algodón de coser ¡funciona super bien!. Cortamos/hacemos el trozo que necesitemos y lo mojamos en la cera derretida para que se empape. Sacamos y dejamos enfriar en el banco de la cocina (déjalo lo más recto que puedas para que se enfríe así).

4.- Cogeremos dos palillos (estos son de pincho) y los anudaremos a ambos extremos con un par de gomas de las que solemos guardar "por si acaso" ^^ Eso va a hacer que los palillos estén juntos pero que la elasticidad de la goma permita abrirlos. Estos palillos van a hacer de "pinza" para la mecha, se apoyará sobre el recipiente y hará que se quede recta y centrada. No es necesario comprar las bases metálicas que vemos siempre al final de las velas, antes no existían y habían velas igualmente ;-)

5.- Cogemos el recipiente que estará bien limpio, pondremos la mecha  pinzada en los palillos y haremos que toque ligeramente el fondo sin que se doble la mecha. Para conseguir esto iremos ajustando la longitud abriendo los palillos y moviendo la mecha arriba y abajo (esta es la parte más tediosa).

6.- Cuando consigamos que la mecha toque el fondo y esté perfectamente recta, vertemos la cera caliente. Podemos hacerlo por fases, o todo de una. Yo prefiero las fases porque evita que, al enfriar, la vela se hunda por el centro. Tan solo es esperar unos minutos hasta que la capa superior esté fría y ya vertemos.

¡Y ya estaría! Solo queda meter la vela en la nevera cuando esté templada y así ayudar a que se enfríe antes. Lo más guay de esto es que permite personalizar tu vela como quieras:
- Puedes añadir algún aceite esencial que te guste para darle olorcito.
- Puedes jugar con los colores y dejar volar tu creatividad con el diseño de la vela.
- O puedes hacer como yo y añadir cristales para potenciar ese momentazo de cuando encendemos la vela y disfrutamos de su luz (gracias @verohuelva por tu inspiración).

Sé que este tipo de entradas son más molonas cuando son más visuales y con más fotos ¡prometo editarla cuando haga una nueva vela! Aún así, ha quedado bastante claro ¿verdad?

Cualquier duda, en comentarios te la respondo ^^

Un abrazo a todos y muchas gracias por pasar y leer.

Con cariño,
Vero.

lunes, 7 de enero de 2019

Salteado de verduras con tofu marinado al wasabi

Hola a todos,

Hoy es #lunessincarne y para mi es un día muy especial porque muchos de los que estáis por aquí que sois omnívoros, os permitís experimentar un día a la semana una alimentación solo de productos de origen vegetal, y... ¡es maravilloso!

Cuando experimentamos y tenemos sensaciones positivas, nos da pie a seguir indagando, nos crea curiosidad y empezamos a conectar con este mundo maravilloso de la alimentación sin crueldad animal.

Así que cada lunes, pongo mi granito de arena ofreciendo una receta facilona, resultona, sabrosa y sobretodo cargadita de nutrientes.

La receta de hoy es un salteado de verduras de temporada con tofu marinado al wasabi. Esta receta tiene varios valores añadidos:

1-. La verdura es temporada y en este caso ecológica: La naturaleza es nuestra propia medicina y nos aporta por temporadas los alimentos que nuestro organismo necesita. Ir a favor de la temporada, es ir a favor de la salud y es una pasada como se siente el cuerpo cuando la respetas :-)

2-. El plato en sí es alto en proteínas y micronutrientes: Tenemos el tofu, kale, shiitake y el cacahuete como fuentes de aminoácidos,  el romanescu, soja y sésamo como altas fuentes de calcio, y el resto de verduras con un montonazo de vitaminas y minerales como el ácido fólico, zinc, hierro, vit A, vit K, vit C... ¡es una joya de plato! Recuerda acompañar el plato con agua con un chorrito de limón para favorecer la absorción del hierro vegetal ;-)

3-. Es asequible económicamente y por tanto accesible a toda la población si así lo desea.

¡Vamos con la receta!


Ingredientes 1 persona:

1/4 Col romanescu 
1/4 Cebolla
1 Zanahoria
3-4 hojas de Kale
4 Shiitake
100 gr tofu firme ecológico
Salsa de soja
Aceite de sésamo tostado
Pasta de wasabi
Sirope de flor de coco o de ágave
1 chta de Crema de Cacahuete
Sésamo negro

Elaboración:

- Le damos una agüilla a las verduras y cortamos el romanescu en arbolitos (los más gordotes los partimos por la mitad), el cuarto de cebolla en tres cachos, la zanahoria en bastoncitos, los shiitake en tres para que queden gorditos y el kale a trozos no muy pequeños.

- Cortamos el tofu a dados no muy grandes y en un tupper, añadimos un chorrete de salsa de soja, un chorrete de sirope de flor de coco, un chorrete de aceite de sésamo tostado y la cantidad de pasta de wasabi que queramos (equilibrando a nuestro gusto por el picante, claro XD). Cerramos el tupper, agitamos para que se mezcle todo bien y dejamos reposar mientras hacemos las verduras.

- En una sartén antiadherente con un pelín de aceite de sésamo tostado, salteamos las verduras (todas a la vez). Ha de ser un salteado rápido para que no queden hechas del todo: lo ideal para no cargarnos todo ese potencial que tienen es dejarlas al dente.

- Cuando las tengamos, retiramos en el bol o plato que lo vayamos a servir y con la misma sartén, hacemos el tofu dejando caer todo el contenido del tupper: tofu y salsita. Lo doramos y lo servimos en medio de la verdura.

- Para acompañar: un pequeño cuenquecito con salsa de soja y un pelín de sirope de flor de coco, y una cucharadita de crema de cacahuete que me encanta depositar sobre la verdura calentita para que se temple. Puedes mojar la salsa así, o bien mezclar la crema de cacahuete con la salsa y mojar así las verduras ¡está tan bueno que se te va la olla! ^^


Este plato es delicioso y el toque del wasabi con el tofu hace que saques un ¡mmmm...! cuando te lo comes... ¡viva el wasabi! jajajajaja

Espero que os haya gustado la entrada y que la información adicional a la receta os ayude a eliminar esos miedos preconcebidos. Cualquier duda o comentario no dudes en dejarlo aquí abajo y te contestaré lo antes que pueda. 

Un abrazo a todos los lectores,
Con cariño, 
Vero.


jueves, 8 de noviembre de 2018

RETIRO SOLIDARIO DICIEMBRE 2018

¡Hola a todos!

Hoy quiero comunicame con vosotros a través de esta entrada del blog para dejar toda la información clara del Retiro Solidario de "Meditación y Empatía Animal" que se ha organizado para recaudar fondos y pagar la deuda por el tratamiento para devolverle la salud a Surya. 

La historia de Surya es la historia que desgraciadamente viven muchos animales por culpa  de los convencimientos arcaicos, la ignorancia y falta de sensibilidad y empatía animal. Es una historia triste de abandono y falta de cuidados esenciales que le llevó a una situación muy extrema de enfermedad, delgadez y dolor. Ha sido una lucha de 4 meses, mucho tiempo invertido y mucho dinero en deuda para que este precioso pasara de estar lindando con la muerte a ser un precioso gato feliz, cuidado, respetado, querido, alimentado y ¡super juguetón!.

Llegamos a la conclusión que la falta de información y de toma de conciencia eran la raíz de esta problemática, y para ello os ofrecemos un retiro precioso enfocado a ello, organizado por las tres personas que tenemos que ver en el rescate, cuida y cura de Surya:

- Khemavasini, profesora del Centro Budista de Valencia, 
- Estela miembro del grupo de Jóvenes Budistas de Valencia y ecologista
- Yo, que ya me tenéis más que conocida, jeje. 





Programa del Retiro:

Viernes 14: 

18:00h a 20:00h- Llegada, conocer la casa y reparto de habitaciones.

20:30h- Cena.

21:30h- Bienvenida y pequeño ritual de inicio.


Sábado 15

7:30h- Despertar e infusión.

8:00h-  Taller de Meditación Budista

9:00h  Desayuno.

10:30h Charla sobre Mettabhavana, el cultivo de bondad, amabilidad y amor incondicional.

12:00h:  Taller “Aprende a respirar” I

12:30: Meditación en movimiento por la naturaleza.

14:00h: Comida y tiempo libre.

17:00h: Puesta en común: “El círculo del cuidado” .

18:30h: Charla sobre "Empatía Animal: ¿qué puedo hacer yo como individuo?"

20:00h: Taller de Canto de Mantras.

20:30h: Práctica de Meditación Budista

21:30h: Cena.

[Comienzo del silencio]


Domingo 16

7:30h- Despertar e infusión en silencio

8:00h- Taller “Aprende a respirar” II.

8:30h-  Práctica de Meditación Budista

9:00h-  Desayuno.

10:30h- Charla sobre Ecología y Empatía 

12:00h- Taller de "Nutrición Vegana: ¿como lo hago?"

14:00h- Comida.

15:00h- Puesta en común y reflexiones finales.

16.00h- Tiempo para recoger y limpieza de la casa.

17:30h- Ritual de cierre.


Espero que os encante el programa y que os animéis a venir ^^ Es una experiencia única con un precio súper asequible ¡No te lo pierdas! Va a ser transformador y seguro que si te está vibrando toda esta info es porque tienes que venirte.

Si por algún casual no puedes venir y quieres colaborar con la causa, puedes donarnos lo que puedas/quieras en la capaña de recaudación de GoFundme: Surya merece ser feliz ¡Toda ayuda es bienvenida, aunque sea pequeña! ^^

Mil millones de gracias por adelantado a todos ¡sin vosotros esto no sería posible!

Con mucho cariño,
Vero.

lunes, 11 de junio de 2018

INICIOS ZEROWASTE

¡Hola a todos!

¡Cuanto tiempo sin escribir! y es que por una extraña razón, se me rompió el ordenador y me resistía a comprar uno nuevo.

Embellecethe ha cambiado, ha crecido, ha evolucionado. Compartir cocina vegana con vosotros se me quedaba corto ¡yo no era solo cocina!, era como que faltaba comunicar mucho más de mi, todo lo que estaba aprendiendo y cambiando en mi día a día... y poco a poco empecé a lanzar contenido distinto teniendo la sorpresa de la buena acogida. ¡La gente quiere aprender! pensé... se me dibujó una sonrisa en la cara y el resto de días los pasaba con ilusión de aportar algo nuevo que hiciera que la gente tuviera ganas de implementarlo en su vida. Mi perfil de instagram ha evolucionado mucho, y ahora toca empezar por aquí, volviendo a las letras, a ese momento que pasamos juntos mientras lees... 

¡Nunca es tarde si la dicha es buena! ¿Verdad? Así que prepárate un tesito, que me voy a estrenar con esta nueva temporada del blog contando cuales fueron mis inicios en esto de la reducción del plástico en mi vida.

Recuerdo perfectamente el día que hice "click". Había decidido dejar mi anterior trabajo y acababa de rescatar a mi preciosa gatita Lluna. Me tuve que pasar un par de semanas prácticamente encerrada con la cuarentena, curándola y conectando con ella. ¡No salí casi de casa! Y cuando en la cocina vi toooooda la basura que se me estaba acumulando, literalmente fli-pa-ba. ¿Como puede ser que yo sola genere tanta basura? 

Siempre he reciclado y tenía los tres contenedores de basura a la vista delante de un pilar de mi cocina. Lo que observaba era que: el orgánico o biodegradable apenas se llenaba, el vidrío con alguna que otra cosa, el papel estaba bastante lleno, pero el de plástico... ¡ay madre! iba por la segunda bolsa en una semana ¿como podía ser? ¿como no me estaba dando cuenta de la cantidad de basura que yo generaba?

Empece a pensar mucho en el tema y a hacerme preguntas: Si esto lo genero en menos de una semana ¿cuanto volumen genero al mes? ¿y al año? ¡¡¡Yo sola!!! y maaaaadre mía... ¿qué pasa en las casas donde conviven más personas? ¡¡el volumen se multiplica!! y.... y.... ¡¡¿Y si no reciclan?!! ¡Ay madre! sin no se recicla todo este volumen va a vertedero... ¿cuánto miden los vertederos? ¿son capaces de albergar tanto residuo? 

Era una auténtica locura pensar en todo esto... ¡me explotaba la cabeza! Jamás me había parado a pensar que el volumen es realmente excesivo, y que por mucho que yo reciclara, en general estábamos ante un problema. Había que reducir a la de ya.

Y pensé: ¡Venga Vero! ¿Qué puedes hacer tú para que esto cambie en tu casa y con suerte, en la casa de otras personas? Y ahí, en ese momento, en esos día de cuarentena y curas de la minina, cogí papel y boli y me puse a trazar un plan.

Un plan muy muy muy sencillo de tres pasos:

1. Analizar mi basura: ¿Como son mis residuos? ¿Que tendencias de consumo tengo? ¿Cual es mi grueso?. Normalmente usamos las cosas, tiramos los envases, envoltorios y demás a la basura y ahí termina el proceso. Si además tiramos la basura todos los días (que es lo que normalmente se hace)... ¡es que ni la vemos! Para nosotros desaparece, pero en realidad esa basura se va a otro lugar. Así que, ya que estaba en casa toda la semana y la basura se iba a acumular, decidí analizarla. ¿Mi sorpresa? Mogollón de plásticos de un solo uso, envoltorios, botellas de agua, latas, un montonazo de bricks... un descontrol.

2. Inventario general: ¡Me niego a comprar más cosas envasadas! pensé. Abría la despensa y tenía de todo. Abría la nevera y tenía de todo. Iba al baño... ¡y tenía de todo! ¿¿Como puede ser que teniendo de todo, siga yendo a comprar cada semana?? Cogí una sábana limpia grande, la eché en el suelo del salón y a lo método KonMari empecé a sacar TODO lo que tenía en la despensa, nevera y cajones de la cocina. Hice una lista con todo. Y al día siguiente hice lo mismo con lo del baño. Realmente vi, que no necesitaba absolutamente nada, me negué a comprar por capricho y decidí primero gastar y solo reponer cuando ya no hubiera en casa ningún tipo de alternativa.

3. Cambiar mi modelo de consumo: Si vas a un supermercado y te paras a mirar las estanterías, todo, absolutamente todo está envuelto en plástico. Tomar conciencia de esto es demoledor, porque entonces te planteas ¿y donde voy? ¿ahora qué hago? Sí queridos míos, tenemos que volver a lo tradicional. A no ser tan cómodos y a poner un poquito de nuestra parte por nuestro planeta, porque ya lo está diciendo a gritos y seguimos sin enterarnos. El consumidor tiene el poder absoluto. Si la tendencia de consumo cambia, la industria cambia. Tan fácil como eso. Después de años de lucha con el veganismo por fin vamos viendo opciones veganas en supermercados, y eso, queridos míos, es que la gente ha dejado de consumir tanta carne y los "mandamases" se han tenido que poner las pilas conociendo a sus clientes. Pues vamos a hacer lo mismo con el plástico. Vamos a forzar que cambien las cosas.

Mi modelo de consumo actual es comprar fruta y verdura de proximidad, compra a granel del resto de alimentos y productos de limpieza, y optar por productos desnudos en la cosmética. 

En octubre rescaté a Lluna, por lo que llevo 9 meses concienciada en la reducción de residuos y actualmente he dejado de consumir un 90% del plástico que consumía. Estoy realmente orgullosa, y eso que yo no me he flipado mucho. Simplemente he ido sin prisa pero sin pausa y con pasos firmes.

Así que, si yo puedo... ¡tú puedes!

Espero que este post te haya ayudado a dar el pistoletazo de salida si estabas ahí ahí sin saber mucho como empezar. Es un camino de toma de conciencia, de asentar valores... un camino muy gratificante y necesario para el medio ambiente.

¡Un fuerte abrazo a todos los lectores!

Con cariño,
V.